Esta noche es Halloween. A decir verdad, no soy propenso a celebrar esta fiesta. A decir verdad, si no me lo llegan a decir ni recordaba que fuese hoy. Pero como fan del cine de terror, y como dueño de un blog que, en gran parte, habla sobre el mismo, lo más lógico es celebrar dicho día (o noche, según se me mire) con un post especial, como el que nos acontece. Muchos remakes, varias secuelas, algunas propuestas originales, y otras que se esperan con ansia (y, a modo personal, reseñadas en mi particular top cinco) es lo que nos traerá el cine de terror en los próximos meses. Así que, sin extenderme más, espero que el viaje por el lado terrorífico del celuloide os sea tan agradable como compartir apartamento de vacaciones como Freddy Krueger, Chucky, Jigsaw, Jason Vorhees, Michael Myers, y Pinhead y sus cenobitas…ya sean los de siempre, o los nuevos que están por llegar.
Hace varios años, Sam Raimi aseguró que estaba interesado en realizar una cuarta entrega de su mítica trilogía, inaugurada por Posesión infernal (Evil Dead, 1981), a la que siguieron Terroríficamente muertos (Evil Dead 2, 1987) y El ejercito de las tinieblas (Army of Darkness, 1992). Al final, como ya muchos sabéis, ese proyecto se convirtió en un remake de la primera parte que contará con él únicamente en la producción. No obstante, Sam Raimi no se olvidado de su promesa de volver al cine de terror, y la prueba de ello es Drag me to Hell, una de males de ojo y espíritus con malas intenciones que, a juzgar por las primeras instantáneas, guarda ciertas influencias de su Posesión infernal. La película, nos cuenta la historia de una joven que trabaja en una oficina de préstamos, y que niega conceder un plazo de ampliación de la hipoteca a una anciana. Como venganza, la anciana echa un mal de ojo a la joven, lo que tornara su vida en una pesadilla.
Ha sido la película más polémica y de la que más se ha hablado en el festival de Sitges de este año. Para unos, realmente brutal, para otros, mucho ruido y pocas nueces. Lo que esta claro es que Martyrs, la nueva propuesta de de Pascal Laugier tras la horrenda El internado (Saint Ange, 2004), al igual que sucedió el año pasado en el mismo festival con las inéditas por España Á l´intériour y Frontiére (s), esta destinada a ser pasto de búsqueda desesperada, para saciar la curiosidad de muchos aficionados al género. Aun es incierto su estreno en cines por aquí. No obstante, gracias a la polémica, se ha hablado de ella incluso en telediarios, por lo que, quizás, tengamos la suerte de poder verla en pantalla grande tarde o temprano. A todo esto, Martyrs trata sobre el secuestro de una niña que, ya siendo adulta, consigue escapar de sus captores. Lo que no sabe, es que su infierno no ha hecho más que comenzar. De lo más que se ha hablado en Sitges respecto a Martyrs, es de su ultima media hora, que nos ameniza con una tortura non-stop que muchos no pudieron soportar (incluso se habló de vómitos del personal).
También proyectada en el ultimo festival de Sitges, muchos hablan maravillas de Let the Right One in, que en su estreno español conoceremos como Déjame entrar, considerándola, prácticamente de forma unánime, la mejor película de vampiros hecha en muchos años. Esta historia, basada en una novela de Ajvide Lindqvist, sobre un niño de doce años que hace amistad con su vecina, una joven cuya llegada al pueblo ha coincidido con algunas muertes bastante inquietantes, se esta creando un culto en su paso por los festivales. En Hollywood ya la han echado un vistazo y han decidido pagar los derechos para, efectivamente, realizar un remake. ¿A caso lo dudabais?
El director Fabrice Du Welz se dio a conocer con Calvario (Calvaire, 2004), una muy interesante muestra de survival rural bastante crudo, influenciado por Defensa (Deliverance, 1972) y La matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, 1974). Ahora, con Vinyan, algunos dicen que se ha superado. Con una historia violenta, aunque a priori, no tanto como la de su anterior película, el director nos introduce en la particular aventura de una pareja en busca de su hijo, perdido en Tailandia por culpa de un tsunami. En su viaje, se encontraran con miedos que van más allá de no encontrar al niño. Hay diversidad de opiniones en cuanto a Vinyan. Unos creen que se trata de un peliculón, sugestivo y de gran atmosfera, mientras que otros comentan que es lenta, aburrida y sin demasiados alicientes.
Lo nuevo de Rob Zombie tras Halloween. El origen (Halloween, 2007), parcialmente interesante remake/precuela de La noche de Halloween (Halloween, 1978), parece que va a devolverle a la calidad y personalidad de sus dos primeros trabajos, las obras maestras La casa de los mil cadáveres (House of 1000 Corpses, 2003) y Los renegados del diablo (The Devil´s Rejects, 2005), con Tyranosaurus Rex, una de terror y acción de la que, por el momento, se sabe bien poco. De echo, ni siquiera han trascendido fotos de la película, pero si carteles y algunos dibujos, como el que veis arriba, que nos proporcionan una idea de lo que vamos a tener en pantalla. Desde luego, si es de Zombie, hay que esperarla con ganas.
Después de este particular top cinco, caben destacar (o en algunos casos solo mencionar) otras tantas producciones del género que irán llegando a las salas próximamente. La fiebre del remake seguirá en auge con versiones de Pesadilla en Elm Street (Nightmare on Elm Street, 1984), Viernes 13 (Friday the 13th, 1980), Los pájaros (The Birds, 1963), todas ellas producidas por el nuevo rey del remake, Michael Bay, u otros como el de Hellraiser (Hellraiser, 1987), Piraña (Piranha, 1978), con el aliciente de estar dirigidas por Pascal Laugier y Alexander Aja, respectivamente, Muñeco diabólico (Child´s Play, 1988), Estoy vivo (It´s Alive, 1974), que puede que termine viendo la luz directamente en formato domestico, La ultima casa a la izquierda (The Last House of the Left, 1972) o San Valentín sangriento (My Bloody Valentine, 1981). El cine de terror oriental volverá a ser carne de remake con el de Dos hermanas (Jamghwa Hongyeron, 2003), y no faltaran secuelas de éxitos recientes como Los extraños (The Strangers, 2008), una cuarta entrega de Scream Vigila quien llama (Scream, 1996) o la sexta de Saw (Saw, 2004).
Para terminar el repaso, citar otros títulos que, por lo menos, no están enfrascados en la senda del remake. Jennifer´s Body, con el director del sleeper Juno (Juno, 2007) y Megan Fox de vampiresa, Crepúsculo, con más vampiros, esta vez adaptando una de las novelas juveniles más exitosas de los últimos años, The Unvorn, sobre una posesión diabólica, El tren de la carne de medianoche, adaptación del relato homónimo de Clive Barker, aun en espera de estreno por España tras multitud de retrasos, Eden Lake, mostrándonos de nuevo los peligros de la naturaleza salvaje, The Factory y Orphan, dos nuevas producciones de la Dark Castle, Giallo, el nuevo ídem de Darío Argento, Prime Time, vuelta de tuerca española al tema de un sangriento concurso televisivo, Antichrist, con la curiosidad de estar dirigida por Lars Von Trier, Splinter, que promete bastante gore y, de momento, esta recibiendo muy buenas criticas, o The Signal, una mezcla de terror y ciencia ficción harto prometedora.



Todo esto viene a cuento porque Max Payne fue considerablemente suavizada para poder recibir el consiguiente PG13, y de ese modo permitir la entrada a los cines a cuantos más adolescentes mejor. No se si, en caso de haber sido calificada R, los ingresos hubiesen sido mediocres, pero lo cierto es que, como película, probablemente ha perdido. Y es así porque estamos hablando de una película de acción, sobre un justiciero (hasta el día de hoy no concibo, como gran fan del subgénero, una propuesta de este tipo que no lleve la violencia hasta niveles mínimamente elevados), una venganza, y un personaje frío y deseoso de aplicarla con los métodos que sean necesarios. Pero en Max Payne la violencia es tan estilizada, la acción tan soft (y escasa) y el comportamiento del vengador tan poco inspirador, que termina siendo un thriller para todos los públicos. 




Lo cierto es que El diario de los muertos no es para tanto. Sigue más bien la línea de calidad del último Romero, es decir, el de La tierra de los muertos vivientes. Adquiriendo el formato de falso documental puesto de moda más que nunca en la actualidad con los éxitos de REC (REC, 2007) y Monstruoso (Cloverfield, 2008), Romero nos propone un viaje por el inicio del fin del mundo, provocado por el levantamiento de los muertos, como ya lo era La noche de los muertos vivientes. Sin embargo adaptado a nuestros tiempos y con el ya citado uso de la primera persona para narrar los acontecimientos. Podría haber estado muy bien, ya lo creo. Pero el problema de El diario de los muertos es que Romero no sabe sacar provecho del material y se hace la picha un lío. La narración en primera persona funciona en algunos momentos, mientras que en otros, resulta ridícula por culpa de un montaje incoherente, y sobretodo, por culpa de la poca credibilidad de lo que sucede, al contrario que en REC, Monstruoso o incluso, El proyecto de la bruja de Blair (The Blair Witch Project, 1999).
Pero cuando El diario de los muertos funciona (el primer ataque zombi a los periodistas, el posterior visionado por parte de los protagonistas desde su televisión en el bosque, el video del cumpleaños, o aquella set piece en el hospital) saca lo mejor de Romero en los últimos años. Lástima que, como dije, el resto no llegue a cuajar tal como se esperaba. Y es que si una cosa está clara, es que Romero es un director afincado en la vieja escuela, que cuando se quiere modernizar, caso también de La tierra de los muertos vivientes, las cosas no le salen tan efectivas como antes. Y bueno, viniendo de quien viene, era esperable que hubiera una crítica social, en esta ocasión, obviamente, centrada en los medios de comunicación.


“Un ex policía encuentra trabajo como vigilante nocturno en unos antiguos grandes almacenes. Una vez allí, descubrirá que los espejos del edificio ocultan terroríficos secretos”.


“Wesley Gibson es un joven patético, con una vida monótona en la que es ridiculizado constantemente por su jefa en la oficina, y engañado por su novia con su mejor amigo, al cual cada día aguanta menos. Un buen día, una misteriosa mujer llamada The Fox, le dará a conocer que su padre era uno de los más respetados supervillanos de todos los tiempos, y que puede entrar en una especie de sociedad llamada La fraternidad en la que se reúnen personas que, como él o su padre, tienen un don especial para dedicarse a ello”.

Cazafantasmas (Ghostbusters, 1984) y Cazafantasmas 2 (Ghostbusters 2, 1989) fueron grandes éxitos, sobretodo la primera, que trascendieron más allá de lo puramente cinematográfico para convertirse en un fenómeno social. Con el tiempo, ambas se han convertido en esas películas nostálgicas que uno ve cada año en su pase televisivo. Los rumores sobre una tercera entrega vienen de lejos, aunque hasta ahora no se podían confirmar como reales. Pero como en el siglo XXI todo vale en esto del cine, Cazafantasmas 3 será una realidad dentro de poco. Por el momento lo que se sabe es que Bill Murray volverá como el mítico Peter Venkman, aunque sigue en duda que el resto del equipo, Dan Aykroid, Harold Ramis y Ernie Hudson hagan lo mismo, así como Sigourney Weaver. Y aunque vuelvan, se especula con la idea de que el guión los pondrá como mentores de unos nuevos cazadores de fantasmas, en lugar de ser los protagonistas de la función. Sinceramente, si es así, no se si me interesa mucho la vuelta de estos mitos de mi infancia. Verles relegados a papeles secundarios no es la idea que muchos fans de la saga tienen para una nueva película, pero ya se vera con el tiempo en que se convierte Cazafantasmas 3. 



