Bendito seas Internet. No es que me haya dado un pronto religioso en torno a la red de redes, pero desde que la banda ancha existe somos muchos los aficionados al cine que han dado gracias una y otra vez al medio. Esto viene a cuento porque, de no ser por el invento, y obviamente por las redes p2p (esas que el gobierno quiere eliminar a toda costa para que se lucren aún más sus amiguitos vagos de la SGAE), muchas películas que aquí comento no podrían haber sido nunca objeto de visionado. Y es que el cine de género sorprende cada año en festivales de lo más variopinto con propuestas arriesgadas, originales e impactantes, que despues, pese a su éxito en tales certámenes, no llegamos a ver aquí. ¿La solución? A veces las copias con subtítulos que circulan por la red, otras veces, a no ser que domines idiomas varios, quedarte sin verla o verla sin entender un carajo. La cantidad de películas que están en duda de estreno en nuestro país es siempre elevada. Unas más, otras menos. Algunas no llegarán a cines, pero se estrenarán tarde o temprano en formato domestico. Otras, de forma sorprendente y a veces inesperada, tendrán estreno en cines, como hace poco pasó con la genial Déjame entrar (Lat den ratte komma in, 2008). Pero estos casos son menos que eventuales. El repertorio actual incluye producciones de todo el continente Asiático, de Francia, de Inglaterra, o de países tan poco conocidos aquí, cinematográficamente hablando, como Grecia. Y también de Estados Unidos, que no todo lo que se hace allí nos llega sin problema.
El terror y el gore made in Clave Barker tendrá su ración con Clive Barker´s Dread. Los que ya la han visto en festivales dicen que tiene una media hora final brutal, de difícil digestión. Es la historia de un estudiante de filosofía un tanto perjudicado mentalmente que hace experimentos con otras personas para ver como reaccionan ante el miedo. Viniendo de un relato de Barker, y leyendo lo que dicen sobre ella, está claro que los experimentos tendrán material poco deseable para los desafortunados conejillos de indias; Neil Marshall se volverá a marcar un delirio violento y lleno de referencias tras su infravalorada El día del juicio (Doomsday, 2008). Los ingredientes: romanos, brujería, sangre y terror. Su titulo, Centurión; Otro director ingles en boga, Christopher Smith, se hace un viaje al triangulo de las Bermudas con Triangle, que dicen que incluso contiene toques de Los cronocrímenes (2007).
Splice (foto), lo nuevo de Vicenzo Natali, también promete y mucho. De primeras, tiene dos fichajes en el reparto como Adrien Brody y Sarah Polley. Pero es que la trama y los avaneces que se han podido ver tienen una pinta increíble. Dos científicos se hacen famosos combinando el ADN de especies animales para conseguir criaturas hibridas. El problema llega cuando un tipejo con pocas neuronas hace la mezcla añadiendo ADN humano. Lo que salé de tal experimento parece una bonita mascota, pero nada más lejos de la realidad. Además, Splice viene abanderada por el que es uno de los valores más seguros de la producción actual en el cine de género: Guillermo del Toro. En Estados Unidos ya tiene fecha de estreno, aunque me da mala espina lo que pueda suceder por nuestras tierras; Si lo que queremos es menos seriedad y más grindhouse puro y duro tendremos Bitch Slap: tías buenas en un sexploitation lleno de acción, gore, violencia gratuita, peleas imposibles, sexo lesbico, etc. El trailer es una declaración de intenciones. Engañar, dudo que engañe a alguien.
Y atención a la que se presenta, o eso dicen muchos, como una de las revelaciones del año y también una de las películas más aterradoras en muchos. Su titulo es The 4th Kind (foto), y es un falso documental sobre abducciones extraterrestres que ya ha causado algunos gritos en su paso por festivales. Aunque llame a desconfianzas, la protagonista no es otra que Milla Jovovich; Por su parte, Gaspar Noé, el polémico director de la rompedora Irreversible, ya está dando que hablar con Enter the Void. La extraña historia nos sumerge en el oscuro mundo de la noche y la corrupción de Tokio, a donde van a parar dos hermanos. Él, se dedica a traficar con drogas, y ella trabaja como bailarina en un club de strip-tease. En una redada de la policía, el hermano recibe un tiro. Mientras agoniza, su espíritu se libera del cuerpo y le promete a su hermana que nunca la abandonará. El resto, viniendo de Gaspar Noé, queda a la imaginación de cada uno; Por su parte, Dogtooth, es una pelicula griega que está causando verdadero impacto. Dicen que para ello se vale de una mezcla entre el cine Dogma y Michael Haneke. Nos cuenta la historia de una familia que decide hacer experimento de aislamiento. El resto me da que será bastante chungo.
Si hablamos de cine asiático, la cosa, como siempre, está que arde. Empecemos por la que es probablemente la más esperada de dichas tierras: Bakjwi (foto), más conocida fuera de sus fronteras como Thrist. Es la más esperada porque es la nueva propuesta de ese genio llamado Chan-wook Park. Y porque además se atreve por fin con una propuesta cien por cien de terror. En concreto, de vampiros. Está siendo todo un éxito en Corea del sur, y su paso por diversos festivales ha despertado los aplausos de la mayoría de sus incondicionales. En su trailer podemos comprobar que, pese a ello, el director no deja de lado su toque melancólico, su poesía en imágenes. Por esp, podremos esperar una de las películas del género menos convencionales en mucho tiempo; También ha llamado la atención en los festivales Air Doll. Se trata una curiosa fantasía en la que una muñeca hinchable, obviamente de uso sexual, cobra vida y toma conciencia. Alguno saltará con que es una soberana estupidez, o que parece de broma. Para nada. Air Doll se ha convertido en una de las películas más aplaudidas en los últimos certámenes, y (dicen) propone una mirada social de lo más interesante sin olvidar toques de humor y mucha poesía visual; Con menos delicadeza llega Kinatay, que comentan se trata de un experimento visual y auditivo de lo más cruel y desasosegante. Pero no se trata de una película de terror, sino de un recorrido por las calles de Manila que hunde su mirada en lugares muy turbios. Un ejercicio de horror sin llegar a ser de género; Y como no me puedo tirar todo el día escribiendo este post, ni tampoco quiero ocupar todo el espacio, paso a enumerar otras tantas que llegarán (o no) desde territorio asiático: The Host 2, o como sacar provecho de una gran (y personal) película que no necesita más entregas; Nymph, o como homenajear al maestro Kurosawa; Metropia, o como hacer ciencia ficción digital con dos duros y mucha imaginación; Goemon, o como aturdirnos con cientos de imágenes impactantes sin necesidad de contar demasiado; Y aún quedan muchas, muchas más.






Las películas de catástrofes naturales me suelen aburrir bastante. Si además el que está detrás de ella es Roland Emmerich, mis dudas son aún mas serias. Pero hay que admitir que este trailer que se ha currado para 2.012 es para babear durante horas. Con todo, mis expectativas no han crecido. Los trailers de todas las películas de Emmerich son de lo más espectacular y llamativo. Luego terminan siendo una cagada. Pasó con El día de la independencia (Independence Day, 1997), con Gozdilla (1999), con El día de mañana (The Day After Tomorrow, 2004), con 10.000 AC (2008). Emmerich es algo así como su compatriota Uwe Boll, pero con más presupuesto y, bueno, quizás algo más de talento. No sé si esta vez sorprenderá con su nueva propuesta (que es básicamente lo mismo que la citada El día de mañana), pero desde luego por el trailer, ingenuo que es uno a veces, vale la pena darle un voto de confianza. 2.012 está protagonizada por John Cusack, lo que es otro punto a favor. En España la tendremos en las salas el 20 de noviembre. 


“Si una maquina, un Terminator, es capaz de entender el sentido de la vida humana, quizás algún día nosotros también podamos”. Sarah Connor, incluso en las peores circunstancias, tuvo su lado optimista. Sin embargo, la anunciada guerra contra las maquinas ha llegado. John Connor, huérfano desde hace años, se ha convertido en lo que su destino vaticinaba, ser el líder de la resistencia humana contra los robots. A él se unirá Marcus Wright, un hombre de pasado turbio con importantes hallazgos en su interior.
Pese a tal bombazo, la esperada tercera entrega tardó en llegar más de lo debido. Con Cameron apeándose del barco, la saga quedaba coja. Cuando Schwarzenegger, en los tiempos de gobernator de California, aceptó el proyecto por la suma histórica de cuarenta millones de dólares, los productores comenzaron la búsqueda del idóneo sustituto de Cameron. El elegido, Jonathan Mostow, un artesano correcto, pero poco destacable (hasta entonces conocido por las entretenidas Breakdown (1997) y U-571 (2000)). Tal como era de esperar, la cámara de Mostow dista mucho en talento de la de Cameron. Un presupuesto de doscientos millones de dólares quedó reducido a varias escenas de acción decentes y un seguimiento de personajes conocidos poco más que irrisorio. De hecho, uno no sabe si en realidad Terminator 3: La rebelión de las maquinas (Terminator 3: Rise of the Machines, 2003) es una parodia de la saga o un intento serio bajo los efectos de dudosos medicamentos para la tos. Luego llegó la serie Las crónicas de Sarah Connor (Sarah Connor Chronicles, 2008-¿?) y la espera cada vez más expectante para ver la que nos ocupa hoy, Terminator Salvation.
Terminator Salvation es lo se conoce hoy día como reboot. Se trata de un reinicio, un intento de rejuvenecer una franquicia de éxito probado. Bien pensando, si uno analiza el guión sin comerse demasiado el tarro, es obvio que también puede entenderse como una cuarta entrega. El director a las órdenes ésta vez es el dudoso McG, responsable de las dos entregas cinematográficas de Los ángeles de Charlie (Charlie Angels, 2000 -2003). Contra todo pronostico, ha sabido manejar bastante bien el proyecto. Lo dota de apabullante factura, imágenes arrolladoras (gracias a la excelente fotografía), set pieces continúas (aunque solo algunas son realmente destacables) y homenajes varios a las primeras entregas. Podemos escuchar la voz de Sarah Connor (Linda Hamilton) relatando a su hijo ya crecidito, John (Christian Bale) lo que será el futuro que le espera. Tenemos a un joven Kyle Reese (Anton Yelchin), que aún no sabe que es el padre (previo viaje al pasado) del mismismo John. Tenemos un cameo, necesario y antológico (aunque muy digitalizado) de Arnold Schwarzenegger. Todo ello envuelto en un universo diferente, pero complementario, del que creó James Cameron. Aunque Terminator Salvation nunca llega a ser una película que quede en la retina, a su corrección general hay que añadirle la presencia de un carismático Sam Worthinton, verdadero protagonista de la función y un muy posible héroe de acción para los próximos años. La presencia femenina, al contrario que en las dos primeras entregas, aquí tiene función florero. Está la guapa Bryce Dallas Howard, recitando varios diálogos intrascendentes, y la buenorra Moon Bloodgood, que protagoniza un romance relámpago (te veo, me salvas de unos yonkis, te abrazo, y ya te quiero para siempre) con Marcus Wright, personaje que interpreta el citado Worthinton.




Muchos eran los que desconfiaban de la comercialidad de lo nuevo Pixar. Se decía que una película de animación familiar protagonizada por un anciano no iba a llevar a los niños en masa a los cines. También se dijo eso sobre la rata cocinera de Ratatoullie (2007) y más recientemente sobre el robot (casi) mudo de Wall-E (2008). Sin embargo, dichas propuestas recaudaron, respectivamente, 621 y 534 millones alrededor del mundo. Viniendo de otra compañía de animación, no tengo muy claro que se hubiesen repetido tales resultados. Pero señores y señoras, hablamos de Pixar. Estos genios, los mejores en la animación 3d de la actualidad, saben como hacer buenas películas, entretenidas tanto para niños como para adultos, y con personajes siempre carismáticos. Lo que les diferencia de otros como Dreamworks o Fox, son los guiones. Las películas de Pixar tienen buenos guiones, no una acumulación de gags y canciones populares. Parece que el publico lo ha entendió una vez más, y ha respaldado a Up con 68 millones de dólares durante sus primeros tres días. Si a las espectaculares cifras le añadimos que se trata de la película con mejor crítica y opiniones del público en lo que va de año, la cosa mejora para las próximas semanas. El boca a boca funcionará a la perfección. El único lastre que tiene Up en su carrera hacia los 250 millones de recaudación final es la dura competencia. Y es que en breve llegan a las pantallas otras películas de tirón familiar y grandes expectativas comerciales, como La edad de hielo 3 (Ice Age: Dawn of the Dinosaurs), El mundo de los perdidos (Land of the Lost) o Imagine That.
Arrástrame al infierno (Drag me to Hell) llegaba a los cines como una de las propuestas de terror más esperadas del año. Y lo era más que nada porque Sam Raimi vuelve al cine de terror con ella. El trailer y las excelentes críticas apuntaban a un éxito mayor, pero finalmente se ha tenido que conformar con 16 millones en su estreno. No es una mala cifra, puesto que el presupuesto de la película es ajustado (aunque no hay cifras oficiales, se dice que alrededor de los 30 millones). A parte, es de sobra conocido que el cine de terror produce más beneficios en su posterior venta en formato domestico y televisión. Aún así, las previsiones apuntaban varios millones más durante el fin de semana. Todo queda en manos de ver si el boca a boca funciona y remonta un poco vuelo las próximas semanas. De no ser así, es difícil que pase de los 40 millones.