jueves, 27 de noviembre de 2008

JCVD (2008)


Jean Claude Van Damme regresa a su país natal, donde aun le queda algo de la fama perdida. Cerca de los cincuenta años, con una carrera que va de mal en peor, ahora se le suma a sus problemas la perdida en la custodia de su hija. Durante una visita al banco será la victima más inesperada de un secuestro, en el cual será utilizado por parte de los atracadores para hacer creer a la policía que él se encuentra detrás de todo.

Quien nos iba a decir que a sus 47 años Jean Claude Van Damme, cuya carrera esta acabada desde hace bastante, iba a resurgir de sus cenizas, y de los directos a dvd, para regalarnos esta obra inscrita en el metacine, y con mucho de biográfico, de lo más interesante. Claro que, quien nos iba a decir que Silvester Stallone fuera a realizar dos de sus mejores películas rondando (y pasados) los sesenta tacos, y sin embargo, ahí tenemos las magnificas Rocky Balboa (ídem, 2006) y John Rambo (Rambo, 2008). Y es que JCVD, sin ser la gran maravilla que muchos han querido ver en los citados festivales, se revela como una rareza siempre correcta, por momentos sublime, que requiere de una digestión más lenta de lo que puede parecer a simple vista. Inclasificable a cada minuto, la desconcertante propuesta nos adentra en la mente depresiva de un Van Damme lejos de los éxitos de antaño, relativamente arruinado, dispuesto a protagonizar donde y cuando sea cualquier subproducto domestico con tal de seguir pagando las facturas.

A medio camino entre la comedia (atención a la escena en que uno de los malos intenta imitar una de las patadas del actor), el drama (impresionante el monologo a cámara que se marca Van Damme narrando, en resumidas cuentas, su vida) y el thriller de acción. No se si supondrá el resurgir de la otrora estrella, pero sin duda será un ataque contundente a aquellos seres aburridos y con prejuicios que siempre le han tachado de pésimo, incluso en películas tan míticas y disfrutables como Contacto sangriento (Bloodsport, 1988), Kickboxer (ídem, 1989), Doble impacto (Double Impact, 1991), Soldado universal (Universal Soldier, 1992) o la hilarante Double Team (ídem, 1997), en la que Van Damme ya estaba hasta las cejas de sustancias poco recomendables. El director de JCVD es el francés Mabrouk El Mechri, fan confeso del actor, que incluso llegó a reescribir un primer guión previsto que situaba a Van Damme poco menos que como un payaso, para hacer algo que le sirviera de redención y así mismo de homenaje.

Lo mejor: Los momentos dramáticos que se marca Van Damme, siendo indiscutible en el que sincera por medio de un monologo hablando a cámara. Y también, la dinámica dirección de Mabrouk El Mechri, un tipo que podría dar que hablar en Hollywood dentro de unos años.

Lo peor: Que detractores de su actor protagonista no se acerquen a la propuesta por prejuicios, creyendo que se trata de “una más” de las suyas. Ellos se lo pierden.

Valoración (0 a 10): 7

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