viernes, 28 de noviembre de 2008

Jóvenes ocultos (The Lost Boys, 1987)


Dos hermanos se mudan con su madre a Santa Ana, una pequeña ciudad de California. El mayor, atraído por una chica, se dará de bruces con un grupo de jóvenes que son bastante más de lo que aparentan: por la noche salen a cazar personas con sus colmillos.

Ahora que los vampiros adolescentes se han puesto más de moda que nunca con el gran éxito de Crepúsculo (Twilight, 2008), es hora de recordar la que fue un icono popular en su tiempo (y en parte lo sigue siendo), y que también contaba con vampiros jovencitos, una historia de amor imposible entre humano y chupasangre, y problemas de por medio con los de su especie. Claro que, pese al razonable parecido de los ingredientes, Jóvenes ocultos es otra cosa. Y lo es, porque Jóvenes ocultos si se trata de una película de vampiros en toda regla, y no de un festival rosa para chavales. Y lo es también, porque tenemos en pantalla a un mítico Kiefer Sutherland como villano, en un papel que, en cierto modo, no dista mucho del macarra que interpretó para Cuenta conmigo (Stand By Me, 1986). Y no nos olvidemos del divertidísimo Corey Feldman, otrora rey del cine juvenil, formando un dúo cazavampiros con Jamison Newlander. Ambos, cada vez que aparecen, se comen la pantalla.

Jóvenes ocultos fue dirigida por irregular Joel Schumacher, un tipo al que muchos aun se la tenemos jurada por estar detrás de ese esperpento llamado Batman y Robin (Batman & Robin, 1997) y, en parte, también por Batman Forever (ídem, 1995), pero al que hay que agradecerle peliculones del calibre de Un día de furia (Falling Down, 1993) y Ultima llamada (Phone Booth, 2002) u otras tan interesantes como la infravalorada Asesinato en 8 milímetros (8mm, 1999) o Tigerland (ídem, 2000). En la producción tuvo a Richard Donner, que aunque ahora ande un poco perdido, antes era un valor seguro. Y que decir de su reparto; un montón de caras conocidas, por aquel entonces aun con acné, que, cual brat pack, nos traen recuerdos nostálgicos al ver la película. Ahí tenemos, además de los citados Sutherland y Feldman, a Jason Patric, Jamie Gertz o Corey Haim. Recientemente se ha estrenado, directa al formato domestico, Jóvenes ocultos 2. Los vampiros del surf (Lost Boys: The Trible, 2008).

Lo mejor: Los improvisados cazavampiros que interpretan Corey Feldman y Jamison Newlander. Suyos son los mejores momentos de la función.

Lo peor: No hay mucho por lo que quejarse, y más cuando a uno le invade la nostalgia ochentera. Algunos dirán que está un poco desfasada, o que los efectos y el maquillaje cantan un en varios momentos, pero precisamente esas cosas la hacen más entrañable.

Valoración (0 a 10): 8

Trailer

6 comentarios:

Penny dijo...

muy buena crítica y muy buena película. Tal vez alguien que la vea ahora la pueda considerar algo "desfasada" pero hay cine que no es atemporal, y el regustillo ochentero que rezuma por todos los lados, precisamente, es la salsa del cine de antes, igual que el de ahora, lo será dentro de 20 años.

lo dicho. muy bueno.

un saludo.

penny.

dude dijo...

Me puedes crucificar si quieres, pero yo cuando la vi en sus dias ochentereos, y engañado por el trailer, me imaginaba otra peli. No la que vi. Que no me gusto ni en su dia, para que me entiedas.
La secuela, mala hasta decir basta. Un desproposito.

Salu2

Igor Von Slaughterstein dijo...

¿Que decir de este clásico¿ Uno de nuestros mitos de infancia, sin duda.

Saludos!!

zombi dijo...

Amigo, durante meses estuve cantando la canción de "Soy un chico solitariooooo" cuando me duchaba. Creo que está entre mis películas favoritas de la historia.

Davotanko dijo...

Gran film, de lo mejor de los 80 y de lo mejor de vampiros.

Azid Phreak dijo...

Fantástica crítica amigo Trent. Esta es una de mis películas fetiches y siempre la he visto como una versión gotico-ochentera de Peter Pan. Parte de la culpa del nombre de mi blog y de muchos de mis gustos cinéfilos actuales la tienen estos "Chicos Perdidos".

Imprescindibleble.