domingo, 5 de septiembre de 2010

Mini reseñas: Hunger (2009), Blood Night: The Legend of Mary Hatchet (2009), Dark Country (2009)


¿Cuántas películas con personajes encerrados sin saber el motivo ni por quién, dentro de un lugar común, hemos visto en los últimos años? Sumar una más a la lista que tenéis en mente. En Hunger, sus responsables vuelven a usar el truco de juntar a unos pocos actores en un lugar cerrado y ponerlos en una situación tensa y / o terrorífica. Es un recurso muy utilizado por novatos que no disponen de recursos económicos para la producción, y si se hace bien, pueden salir grandes cosas. La trama que plantea éste nuevo intento dentro del, podríamos denominarlo subgénero a partir de ahora, como bien indica el titulo nos lleva a los derroteros del canibalismo. Un tipo raro pretende experimentar con dichas personas para ver hasta donde son capaces de llegar sin probar bocado. Su intención es ver si serían capaces de comerse entre ellos llegado el momento. Resulta interesante este punto de partida, aunque no esté desarrollado con el talento necesario. No impacta ni provoca demasiado en ningún momento, cuando esa es su intención. Tampoco ayuda lo poco creíble de la transformación física de los actores, pese a que sus interpretaciones en sí sean correctas. Básicamente, llevar medio mes sin comer significa que les salen ojeras. En todo caso, en conjunto resulta, al menos, correcta y entretenida, por momentos interesante. Valoración (0 a 5): 2,5


Los primeros quince minutos de Blood Night hacen presuponer algo bueno. Contienen una atmosfera malsana y un estilo similar a los de un crack como el Rob Zombie de La casa de mil cadáveres (House of 1.000 Corpses, 2003) o Los renegados del diablo (The Devil´s Rejects, 2005). De hecho, un personaje “importante” que aparece a lo largo de la trama está interpretado por Bill Moseley, que ya trabajó con Zombie en las dos citadas. Pero, a partir de ahí, todo pasa a ser una mierda. Nos tiramos casi una hora contemplando las típicas tonterías de una fiesta de adolescentes, y por mucho que metan cada dos segundos un desnudo femenino, el tedio prefiere quedarse. Ya cuando la cosa parece ponerse mejor en el final, también se queda a medias. Blood Night es una de esas historias de “chica con pasado oscuro que muere años atrás y su espíritu regresa en la actualidad para sembrar el caos”. Los recursos de producción son mínimos, aunque hay alguna escena gore divertida por lo exagerada (al director le va hacer saltar chorros de sangre y todo eso), pero poco más. Así que nada, uno de esos subproductos en los que te produce más curiosidad pensar que métodos poco ortodoxos habrán tenido que pasar algun@s de sus jóvenes protagonistas en los castings, que lo que está ocurriendo en pantalla. Valoración (0 a 5): 1,25



Curiosa, aunque fallida, opera prima del actor Thomas Jane. A medida que avanza se nota que ha basado toda la propuesta (tanto en guión como en puesta en escena) en numerosas influencias. Tenemos desde las historias de fantasía y terror de Historias de la cripta (Tales from the Crypt, 1989-1996) o En los limites de la realidad (Twilight Zone, 1959-1964), hasta el suspense contenido y repleto de trampas (aunque aquí menos conseguidas) de Alfred Hitchcock, pasando por el rollo neo noir de Sin City (2005). En realidad, todas estas influencias terminan por ser lo más destacable de Dark Country. Pero Thomas Jane no es Quentin Tarantino, por lo que no consigue hacer del batiburrillo de homenajes, plagios y referencias una película de gran interés. El problema lo podemos encontrar en el guión. Concretamente en su desarrollo. Da la sensación que, de haber sido un corto o incluso un mediometraje, estaríamos hablando de una joyita. Pero al alargar tal premisa (unos recién casados en Las Vegas, después de una fiesta de la que poco se acuerdan, emprenden un viaje en coche por la carretera del desierto, se pierden y encuentran a un tipo ensangrentado tras un accidente) y llevarla por lugares demasiado comunes y previsibles a estas alturas (no diré más porque cualquier cosa sería spoiler), el conjunto queda  irregular y, por momentos, aburrido. Por tanto, la necesidad de pillar al espectador en un giro final “sorpresa” será eficaz solo para los poco atentos o no muy duchos en la materia. No obstante, nos quedan varios planos bastante conseguidos y buenas interpretaciones –Jane, como ya demostró en la magnifica La niebla (The Mist, 2008), cuando quiere puede ser un actor notable, y también tenemos por ahí el siempre bienvenido Ron Perlman-. Valoración (0 a 5): 2

2 comentarios:

PKDesignz dijo...

The hunger es una película muy fallona, que se toma muchas licencias y pretende jugar con el espectador pero la verdad es que, al menos, consigue entretener...

el resto no las he podido ver aun..

buen blog!! ya tienes nuevo lector!!

Carlos Cubo dijo...

Saludos y gracias por lo que me toca. Me he pasado por tu página y también me parece muy interesante. He añadido tu enlace en el blog.

Respecto a la película Hunger, la verdad es que no es gran cosa, como ya dije, pero me resultó pasable al menos. No sé si será porque al fin y al cabo es entretenida o porque uno se traga tanta morralla de video club que cuando una destaca un poco la pone más nota de la que se merece. Pero bueno, me pareció correcta, sin exigir demasiado.