lunes, 26 de octubre de 2009

Colinas sangrientas (The Hills Run Red, 2009)


Un joven está obsesionado con una película de los ochenta titulada Colinas sangrientas. Nunca se ha podido ver, y lo único que se encuentra son escenas sueltas o un trailer por Internet. Se dice que era demasiado oscura y violenta para llegar a los cines. Su afán por descubrirla le llevará, junto a su novia, un amigo y la pequeña actriz de la película, ya adulta, a adentrarse en los bosques donde fue rodada. Una vez allí, el asesino de aquella función, apodado Babyface, hará acto de presencia.

Desde que se estrenasen La matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, 1973) o Las colinas tienen ojos (The Hills Have Eyes, 1978), no llevo la cuenta de todas las secuelas y remakes, admitidos y no admitidos, exploits y refritos varios que han surgido. Dada la cantidad, ponerme a dar ejemplos es tontería, y está claro que el ducho en la materia, como el a veces masoca aquí firmante, ha visto de todo y poco le puede sorprender. Por tanto, enfrentarse a una película como Colinas sangrientas no deja de ser un ejercicio de puro completísimo. Poca pretensión más. Esto es algo bueno para la propuesta, pues la concedo unas expectativas bajo mínimos, y es fácil que, al menos, me resulte pasable. Si lo miramos de ese modo, estas colinas no me han defraudado. Y es que, aunque los diálogos sean vergonzosos, y los actores no sepan más que poner cara interesantes y/o intrigantes (ellos) y desnudarse cada dos por tres (sobretodo una de ellas), para el que guste de estos terrenos resultará entretenida, e incluso algo mejor que otros subproductos.


La idea de partida es interesante, y la estética recuerda, un poco, a los slashers de los setenta y ochenta. Hay suficiente gore, y en ocasiones bastante cruento (salvo porque la sangre tiene color rosado), para saciar paladares en busca de alguna que otra emoción fuerte. Hay chicas guapas, villanos sobreactuados (el siempre carismático William Sandler) y un desenlace decente. Todo lo demás, pues lo que ya sabemos y que a groso modo he citado anteriormente. Atención a su director, Dave Parker, un destacado miembro de la caspa y el directo a casa, que está detrás de los guiones de Los muertos odian a los vivos (The Dead Hate the Living, 1990), que también dirigió, o House of the Dead (2003), además de algún episodio de para la serie televisiva Masters of Horror (2005-¿?).

Valoración: 5/10



Leer critica The hills run red en Muchocine.net

1 comentario:

francisco Acuña dijo...

cada ves tengo menos esperansas que ese producto me guste...
saludos!