domingo, 13 de julio de 2008

Duel (El diablo sobre ruedas) (1971)

“Un hombre viaja con su coche para una desértica carretera. Al encontrarse con un camión y adelantarle, observa atónito como el camión, de forma violenta, accede a adelantar a su coche. Lo que parece ser una broma de mal gusto de un aburrido camionero, más tarde se convertirá en una pesadilla, cuando el conductor del camión no cese en su empeño de liquidar al viajero de la forma que sea en plena carretera”.

Steven Spielberg es de esos directores que parece que nunca hayan tenido una primera vez. Confirmado desde hace casi cuarenta años como el imbatible Rey Midas del panorama cinematográfico, su cine, pese a contar con detractores un tanto cerrados a raíz de su vena más sensiblera o política, ha entusiasmado a la gran mayoría de espectadores desde que con poco más de veinte años se pusiera por primera vez detrás de una cámara. Y esa primera vez, esa opera prima, no es otra que El diablo sobre ruedas, magnifico ejemplo de comer hacer de la imaginación un arma mucho más poderosa que los medios desbordados. A parte de la demostración de que, como bien diría el también grande Quentin Tarantino, “mucha gente hace películas y cortos para darse a conocer, pero unos pocos son los que hacen algo jodidamente bueno y con talento que se hace notar entre la mayoría de propuestas”. En el caso de Tarantino, Reservoir Dogs fue esa apuesta inesperadamente talentosa que descubrió a un nuevo genio del medio, y para Spielberg la prueba de fuego fue El diablo sobre ruedas.

Realizada inicialmente para televisión, El diablo sobre ruedas causó tanto impacto en los pases que sus responsables decidieron estrenarla en salas de cine en muchos países a lo largo del mundo, entre ellos España (hoy día, tal como están las cosas con los intelectuales de las distribuidoras, me da que la veríamos directamente en casa). En esta película ya podíamos vislumbrar al Spielberg que solo cuatro años más tarde arrasaría en las taquillas de todo el mundo con la obra maestra Tiburón, cambiando el cine por completo (a raíz de dicho éxito, comenzó la muy americana moda del blockbuster veraniego). Y es que en realidad El diablo sobre ruedas puede considerarse el anticipo de Tiburón. Algo así como el aperitivo de lujo de todo lo que vendría después en otra forma exterior, pero idénticas pretensiones estructurales y sentido del suspense. El camión de El diablo sobre ruedas, conducido por un psicópata al que nunca vemos la cara (gran acierto) es un intérprete con vida propia, un villano que no necesita rostro humano para ser identificable. Un tiburón de metal.

El diablo sobre ruedas esta basada en una novela del gran Richard Matheson, que se encargó con sus propias manos de escribir el guión de la película (¿Cómo podría fallar una combinación tan sublime como la de Spielberg tras las cámaras y Matheson en el guión?). El principal logro de la propuesta, por el cual funcionan todos y cada uno de los ochenta minutos que acontecen, es el inteligente ritmo non stop que se imprime a cada secuencia. No hay un momento de descanso para el espectador, y no por ello solo hay ruido y destrucción, sino que la trama se divide en set pieces a cual más inquietante donde a penas se introduce una partitura musical para ayudar a crear la tensión. Del brillante in crescendo del comienzo pasamos al suspense más clásico dentro de un bar de carretera, para después volver al coche y encontrarnos con una situación de pesadilla, poco más tarde un nuevo tour de force de velocidad e intriga asfixiante, y así hasta que aparecen los tranquilos títulos de crédito. El diablo sobre ruedas es una de las definiciones más certeras para aquello de “Pequeña gran película”.

Lo mejor: La dirección, el guión, el montaje, la interpretación del protagonista, Dennis Weber

Lo peor: ¿Lo qué?

Valoración (valoración 0 a 10): 8

Trailer

5 comentarios:

Fantomas dijo...

Precisamente la semana pasada reseñe esta cinta. Como bien tu dices, una película con fallos menores que sorprende por la habilidad de Spielberg para convertir una historia simple, en un relato lleno de tensión que logra mantener al aspectador al borde del asiento.

Saludos.

imagenes y palabras dijo...

Me gusta especialmente el primer enunciado.

Y es que este hombre nació con el cine fluyendo por sus venas, de forma que su apellido podría ser el verdadero nombre del CINE, aunque muchos todavía se resistan a admitirlo.

Saludos.

Horror dijo...

Peliculon! La recuerdo con gran cariño desde que la veia cuando era chico.

Saludos...

Anónimo dijo...

steven spielberg inicia demanera sublime ESTA PELICULA DUEL,,,YA CONTABA CON DOTES DE GRNADIOSO DIRECTOR,,ANTES DE JAWS TIBURON,,SIELBERG NOS REGALA ESTA OBRA MAESTRA DE CINE DE SUSPENSO Y TERROR,,EL FINAL ES DE ALARRIDO YO ME LEVANTE EN E3L CINE AL VER EL GRANDIOSO FINAL ,,LA GENTE GRITANDO Y APLAUDIENDO,,TODO COMO UN GRNADIOSO FILME PUEDE SER DE CULTO SIN GRNADES EFECTOS ESPECILAES,,DUEL,,ES MAGNIFICA Y EL SONIDO DOLBY STEREO TE METE DENTRO DE LA TRAMA,,SON PELICULAS PARA VERSE EN EL CINE..EL PROTAGONISTA ES EL TRAILER ASESINO Y EL CONDUCTOIR DEL CUALNUNCA LE VIMOS EL ROSTRO,,COMO EL TIBURON QUE ACECHA A ROY SCHEIDER AL FINAL DE JAWS--DUEL DEBE VERSE antes demorir--le doy un 9

Anónimo dijo...

magnificasaaaaa