miércoles, 1 de septiembre de 2010

Expendientes X del reciente cine de terror en España



A lo largo de estos últimos tres años, cuando me paro a enumerar lo mejor que ha dado el género de terror (las dichosas listas anuales, vaya) me encuentro con que la mayoría de lo más destacable no ha visto las salas españolas. Ni siquiera las estanterías del Dvd y el Blu Ray. Gracias a Internet, y al trabajo muchas veces desinteresado de esa gente que la ministra de incultura mete en el club de los “delincuentes”, conseguimos cazarlas en copias de buena calidad y, si hay suerte, con subtítulos. Pero verlas en una pantalla grande, o poder adquirirlas para tenerlas en nuestra estantería se está volviendo harto complicado, como si de un regreso a la época franquista y su censura pusilánime se tratase. El tema salió en los medios con la absurda e inesperada prohibición de Saw VI (2009). O bueno, su calificación como película X, que viene a ser lo mismo. Pero hay muchas propuestas no tan conocidas que, aunque no salgan como noticia, también se quedan en el tintero y de ello nos damos cuenta los más aficionados. Ahora, un año después, Saw VI parece que llegará a los cines en lo que han llamado “la versión del director”, y que básicamente será un montaje con la violencia suavizada. Pero otras producciones mainstream y con popularidad, como Halloween 2 (2009) no verán la luz, probablemente, ni con su “versión suavizada”. Dentro del terror comercial de Hollywood ahora el motivo para temblar es Piranha 3d, de estreno reciente en Estados Unidos y, según dicen, con un nivel de truculencia pocas veces visto en un cine (al principio se podría pensar que solo era publicidad, pero un clip de nueve minutos que pasaron en la Comic-Con y que más tarde ha viajado por la red, se encarga de afirmar dichos comentarios). De momento, no tiene fecha de estreno en España, así que puede pasar cualquier cosa. Pero centrémonos en el cine de terror que nos llega de otros países y que es el que realmente está creando una nueva edad de oro en lo referente al género. Al menos, en lo que referente al género más extremo y, al mismo tiempo, interesante y arriesgado.


De Francia nos estamos perdiendo películas impactantes de gran calidad y aplaudidas en numerosos festivales como A l ´intéreiour (2007) y Martyrs (2008) (foto) u otras muy decentes y divertidas como Frontiere (s) o La Horde (2009). Enmarcadas en una nueva moda que llaman “cine de terror extremo francés” de la que están surgiendo, como ya sucedió en su día con Alexander Aja (casualidades de la vida, firmante de la antes comentada Piranha 3d) nuevos talentos en la dirección con puestas en escena potentes y enorme talento que, obviamente, Hollywood no ha tardado en contratar o terminará haciéndolo. Los festivales e Internet siguen siendo la única vía para descubrirlas, eliminando de esta forma al gran público que, en unos cuantos casos y con buena publicidad, podría alzarlas al éxito como ya ha sucedido con Alta tensión (Haute Tension, 2003) de, una vez más, Alexander Aja, o en otras cinematografías como la inglesa, The Descent (2005) de Neil Marshall o, sin ir más lejos la española con Rec (2007) y Rec 2 (2009). No olvidemos el cine cuasi de arte y ensayo del prometedor Fabrice Du Welz, que dio que hablar con Calvaire (2004) (que puede que conociese edición pasajera en Dvd por aquí, pero no recuerdo bien) y Vinyan (2008); El terror ingles de calidad también está siendo “olvidado” en nuestros cines, como demuestran dos de las mejores películas de terror de estos últimos años, Eden Lake (2008) y The Children (2008), sin olvidar la secuela, inferior pero visible, de la citada The Descent, estrenada hace un año y ocupando otro lugar en el club del olvido, o divertidos splatstick como The Cottage (2008) y Doghouse (2009); De Australia ha causado sensación en varios festivales (y pronto lo hará en Sitges) The Loved Ones (2009), de la que poco más se sabe su distribución comercial (y vistas las imágenes del trailer y los antecedentes, dudo que llegue). Tampoco se sabe nada de la aplaudida Triangle (2009), rodada allá por el ingles Christopher Smith, responsable de la sorprendente (y estrenada aquí durante una semana en unos pocos cines) Desmembrados (Severenace, 2006); De Serbia, y ésta es la que unánimemente podemos confirmar que no la oleremos (a parte de la red o, los afortunados que vayan, el festival de Sitges) es A Serbian Film (2010) (foto abajo). Y esta sigo hablando en el próximo párrafo.


Parece que el director Srdjan Spasojevic quería, al menos, poner al cine serbio en boca de muchos. Y lo ha conseguido. Aún no la he visto (lo haré en breve, pues ya se pueden encontrar copias con subtítulos circulando por Internet), pero según la opinión general, incluso de gente con el estomago bastante acostumbrado a dichas tareas, es de las pocas películas que realmente ofrecen algo tan extremo como sugiere su enorme polémica. La historia de un actor porno retirado que vuelve a escena por problemas económicos y se ve inmerso en una espiral de películas snuff, pedofilia, y el sexo más oscuro de la industria ilegal serbia, ha causado sensación entre los amantes de las emociones fuertes. Tanto que, incluso éstos, se han llegado a cuestionar éticamente alguna de sus escenas; No voy a hablar del cine de terror oriental, pues ya damos por hecho que salvo excepción de las típicas propuestas relamidas y más comerciales (fantasmas de largas melenas y todo eso) poco nos llega ni nos llegará en el futuro, así que me centraré, para no alargar más el articulo, en el cine estadounidense de, a priori, menor empaque comercial: Propuestas tan interesantes y fáciles de vender al gran publico como The Collector (2009) o Long Weekend (2009) y Night of the Demons (2009), éstas dos ultimas remakes de pequeños clásicos de los setenta y ochenta, respectivamente, navegan en el limbo, así como propuestas menos convencionales como The Signal (2007), The Burrowers (2008), Clive Barker´s Dread (2009) o Grace (2009). Me quedan seguramente unas cuantas por citar, pero creo que con las comentadas nos hacemos una idea de que la cosa no va bien más allá de la calificación X de la popular Saw VI (y ya veremos que pasa con la séptima, en 3d, que de momento se estrena en diciembre pero tal vez no lo haga entera). Fans del terror, haceros fuertes en la red, que seguirá siendo nuestra amiga pese a los políticos de doble rasero nos quieren enseñar lo que es bueno o malo para nosotros. Aunque bueno, a veces supongo que la culpa será también de distribuidoras perezosas.

2 comentarios:

Bea Cepeda dijo...

Es extraño que esté ocurriendo esto, pues el terror tiene su público en las salas. Pero supongo que es mejor apostar por un terror más comercial. Había oído hablar de algunas de estas películas, pero todavía no me había decidido a verlas... hasta ahora! ya que me las recomienda tanta gente, voy a buscar Martyrs y Alta tensión.

Carlos Cubo dijo...

¿Cómo que aún no has visto esas películas? ¡Si te gusta el cine de terror tienes que verlas YA! Bueno, lejos de exageraciones, pues cada uno tendrá sus gustos, a mí me parecieron realmente buenas. De lo mejor de estos últimos años. Como apunté en el post, la mayoría de lo mejor del género desde 2000 hasta 2010, lo he visto vía Internet, pues es imposible de ver de otro modo. Una lastima, pero algo es algo…