lunes, 5 de enero de 2009

Torso. Violencia carnal ( I corpi presentano tracce di violenza carnale, 1973)


Un brutal asesino se dedica a eliminar jóvenes de un instituto. Cuando tres de ellas se van de viaje, las seguirá la pista para que no falten en su ritual particular.

Puede que el nombre de Sergio Martino no les suene a muchos españoles, pero seguro que recuerdan su película La montaña del dios caníbal (La Montagna del Dio Cannibale, 1978), un subproducto cercano al género mondo que, por equivocación, fue emitida en La 2, en horario de sobremesa. Y es que lo que parece una película de aventuras inofensiva, en realidad se trata de un ejercicio gore que ínfulas hiperrealistas, al estilo de la más popular Holocausto caníbal (Cannibal Holocaust, 1980). Pero Martino, años antes, se había dado a conocer en el cine de terror, más concretamente en el giallo, con Torso. Violencia carnal. Además, Torso, como buen ejemplo de cine italiano de los setenta, no escatima en sensualidad, sexualidad y voyeurismo, convirtiéndose en una especie de thriller de terror erótico-festivo, que si bien durante su comienzo y desarrollo no aportada nada especialmente sobrecogedor (más allá de los brutales asesinatos bien detallados), guarda lo mejor para un clímax final largo e inquietante construido de forma sólida, hasta que el asesino muestra su cara y abre la boca.

Para el que esto escribe, Torso no es nada del otro jueves. Ahora bien, hay que tener en cuenta que el giallo, pese a que inspirara mis queridos splatter americanos (y no americanos) de finales de los setenta y parte de los ochenta, y de nuevo puestos al día en el siglo XXI, nunca me ha llamado especialmente la atención. Ni siquiera las películas de Dario Argento, en su etapa gloriosa, terminan de hacerme tilín. Sin embargo, y siguiendo con Sergio Martino, no puedo cerrar la reseña sin hacer algunas recomendaciones de su etapa más exploit. Y es que el colega se curró algunas de las películas más peli-birreras que uno puede llevar a su aparato reproductor: imitaciones varias de Tiburón (Jaws, 1975), como Shark (Rosso nell´Ocenano, 1984) o Caimán (Il Fiume del Grande Caimano, 1979).

Lo mejor: El clímax final.

Lo peor: Un desarrollo irregular, en el que, cuando no hay desnudos o algún crimen que otro, la trama no tiene demasiado equilibrio.

Valoración (0 a 10): 6

Trailer

4 comentarios:

Machete dijo...

Los giros finales donde se descubre el asesino dentro de este genero tan amado como odiado que es el Giallo, suelen ser bastante absurdos, pero el aquí presente es el vencedor absoluto es tan "ridiculo" que el resultado es expectacular...no se si me entiende usted.

Libertino dijo...

A ver: esta es una de las dos pelis que el señor Quentin Tarantino proyectó a TODO el equipo de Grindhouse antes de empezar a rodar por varias razones: el tratamiento del color y la fotografía y el erotismo sutil pre-erasmus que ahora nos empacha.
Es una jodida obra maestra que se merece algo más de un 6, oiga. Entre otras cosas, por pionera.

Igor Von Slaughterstein dijo...

Una peli mítica del giallo, al cual tampoco soy un especial adepto. Me gustan algunas pelis, pero hay mucha paja. De hecho a mi Argento tampoco me hace mucho tilín.

Saludos!!

Horror dijo...

Enorme giallo de gran calidad, de los muchos que tiene Sergio Martino, con la ayuda de Ernesto Gastaldi.

Saludos!