domingo, 23 de enero de 2011
Ip Man 2 (Yip Man 2, 2010)
sábado, 28 de agosto de 2010
Mini reseñas: Predators (2010), Centurión (2010), Karate Kid (2010)
Que a Robert Rodríguez (aquí en labores de guión y producción) le apasiona Depredador (Predator, 1987) queda reflejado en muchos momentos de esta especie de secuela. Ahora bien ¿es eso suficiente para que la película funcione? No del todo. La intención con Predators es buena, y su director, el incipiente Nimrod Antal, no lo hace mal (al menos visualiza las escenas de acción y gore con un pulso menos dislocado que otros compis de profesión actuales). Hasta aquí todo bien. Según avanza, nos damos cuenta que se ha subido un escalón en calidad respecto a los mediocres spin off que contaban con el monstruo de marras y el también mítico Alien: Alien vs. Predator (2004) y Alien vs. Predator 2 (2007). Pero también nos damos cuenta de que acercarse a la obra maestra de McTiernan y Schwarzenneger es algo de lo que podemos ir olvidándonos. E incluso se le queda algo grande la resultona secuela que protagonizó Danny Glover en 1990. La acción esta vez se desarrolla en ¿el futuro?, dentro de una isla que se descubre como una reserva espacial de caza propiedad de los depredadores del titulo. Esta vez, en lugar de dar caza a un grupo de elite del ejercito se la darán a varios asesinos, que aunque no tengan los músculos de Arnie y los suyos, también se han cargado a unos cuantos en su vida en la Tierra. Que el protagonista sea Adrien Brody podía echar para atrás en un principio, por aquello del “no pega”. Pero el tipo de la nariz larga se las arregla para crear un buen personaje. Pese a ello, solamente Arnie tenía más carisma y presencia en pantalla que todo el grupo de criminales que vemos en ésta. El guión no es gran cosa, y a veces es fácil dejar de prestar atención en inservibles puntos muertos -la aparición de Laurence Fhisburne, que recuerda mucho a la de Tim Robbins en La guerra de los mundos (War of the Worlds, 2005)- o aburridos paseos por la selva. Cuando deciden centrarse en la acción y la sangre, la cosa sube algunos puntos. Así como cuando escuchamos la banda sonora de John Debney, claro homenaje a la película original, o contémplanos los magníficos efectos de maquillaje (menos mal, no han tirado a penas de CGI) que guardan alguna que otra sorpresa, como un Predator de nuevo diseño, más salvaje que los de siempre. No está del todo mal, pero podría haber sido mucho mejor. Valoración (0 a 5): 2,5
Esto del remake a veces depara sorpresas. Una de ellas, y poco esperada, es la del nuevo Karate Kid. Lo que parece (y en cierto modo, es) un juguete producido por papi Will Smith para que su retoño, Jaden, se de a conocer en la gran pantalla con un papel protagonista, se convierte en una de las películas más entretenidas y honestas de este verano. Y además, mejor que la original. Ya sé que hay muchos puristas de la película de 1984, cosa que tampoco termino de entender pues, más allá de la nostalgia de los ochenta, aquella Karate Kid era entretenida, pero siempre la he visto poco trabajada. Empezando por su protagonista, un Ralph Macchio un tanto soseras cuando tenía que repartir leña. No era creíble, vaya. Pat Morita es un clásico, eso es obvio. Al igual que el “dar cera, pulir cera”. Pero el remake, a parte de tomar camino libre salvando la premisa básica (y pese a que lo que aquí se practica es kung fu, y no karate) resulta ser un producto más trabajado, igualmente basado en el cine-formula, prefabricado dirán, pero lo que importa: bien hecho. El mayor acierto, sin duda, es el feeling entre Jaden (que no lo hace nada mal y resulta más creíble que Macchio) y un Jackie Chan esplendido, sorprendente. Tan comedido que por momentos no parece él. Además, las dos horas y cuarto que dura, a priori innecesarias, no se hacen largas en ningún momento, y el interés por el director en crear un conjunto más épico que su modelo se salda con éxito en determinados momentos. En esto ultimo ayuda bastante la genial partitura de James Horner. Pues eso, bastante mejor de lo esperado. Valoración (0 a 5): 3,5viernes, 13 de agosto de 2010
Mini reseñas: Japón bajo el terror del monstruo (Gojira, 1954), Tekken (2010), Mis apetitosos vecinos (The Mad, 2007)
Para unos cuantos, la mejor monster movie de la historia. No le falta sobrevaloración a dichas afirmaciones. Tanto que, vamos a ver, Japón bajo el terror del monstruo, también conocida como Gozdilla, es (bastante) mejor que el putrefacto remake que se marcó Roland Emmerich en 1997. Hasta ahí todo bien. Pero, ya no es que no sea de las mejores monster movies de la historia, es que en sí la película no es nada del otro mundo. Su ritmo en la parte central es anestésico, los actores están totalmente sobreactuados y la trama política resulta mucho más pretenciosa que en simpáticas y más divertidas series b y z de la época, tanto orientales como occidentales. Sin embargo, su icónico monstruo, esplendidos efectos especiales de la época, hoy en día entrañables, y algún destello de calidad en la puesta en escena de Ishiro Honda, permiten llegar hasta el final sin que sea dañino el conjunto. A destacar las apariciones del monstruo (sobretodo su inquietante primera aparición explicita y su llegada a la ciudad) y el arriesgado anti clímax final, situado en el fondo del mar con un ritmo inesperadamente pausado y ausencia casi total de diálogos y banda sonora. Valoración (0 a 5): 2
Ya sabemos que la mayoría de las adaptaciones de videojuegos son una mierda. Incluso las mejores no pasan de entretenidas, sin mucho más que destacar. Por ello, enfrentarse al visionado de algo como Tekken, la película, no supone el culmen en lo que a expectativas se refiere. Más aún cuando se trata de un directo a video de poco presupuesto. Conociendo estos datos, pues decir que, efectivamente, Tekken no está a la altura de su saga de videojuegos, pero dentro de lo malo no es tan pésima como, yo que sé, Street Fighter (1994). Aunque tampoco tiene la simpatía de Mortal Kombat (1995). Se trata de un producto de evidente prefabricación y destino de usar y tirar. Actores malos, escenas de lucha aceptables y todo eso. En lo que respecta a la fidelidad de los personajes con sus modelos del juego, no está del todo mal. Se han tomado en serio, al menos, que éstos tengan su parecido y hablen lo menos posible para no cagarla. Y entre tanto, pues unas cuantas tías buenas y música bien alta. Se echa de menos más violencia grafica, pero ya se sabe que esto va dirigido, mayormente, al público adolescente. La citada Mortal Kombat, pese a adaptar uno de los juegos más sangrientos de la historia, ya fue un PG13 en toda regla. Así que, tampoco es algo que no se esperase. Valoración (0 a 5): 1,5
Una de las peores basuras que me he echado en cara en los últimos años. Ya lo sé, soy masoca, esto se veía venir… ¡ya lo sé! Pero estos subproductos de video club con zombis a veces deparan cosas divertidas. Nunca se sabe. Mi riesgo en esta ocasión me llevo hasta el pozo del hedor eterno, pues Mis apetitosos vecinos (sí, es mala hasta en la “traducción” española) compite con Zombie Nation (2004) para ser una de las peores películas con muertos vivientes de todos los tiempos. Y mira que hay morralla. Al principio parece que tendrá su gracia, pero ésta se acaba muy pronto. Los intentos de hacer una comedia gamberra se saldan con el ridículo. En su ultimo tercio se pasa al tedio más absoluto. Lo que si hace gracia es ver a Billy Zane, un actor que tuvo un papel relevante en una de las películas más taquilleras (y sobrevaloradas) de la historia, Titanic (1997), así como en un thriller tan interesante como Calma total (Dead Calm, 1989), junto a grandes estrellas, intervenir en estos montones de mierda para poder pagar las facturas. Así es imposible que haga gracia. Como suele ocurrir en estos casos, lo mejor de la película es el cartel. Valoración (0 a 5): 0,5miércoles, 11 de agosto de 2010
Airbender, el último guerrero (The Last Airbender, 2010)
Lo primero que percibimos en Airbender es que su director parece haber desaparecido. Pese a que la fotografía es sensacional, al igual que la banda sonora del habitual James Newton Howard, los planos ya no tienen el mismo interés, la misma vida. A la media hora todo huele a prefabricado, a estar dirigido sin ganas y lo más rápido posible para estrenar en salas. La dirección de actores infantiles, algo que hasta ahora se le había dado de maravilla (sacar a un niño una buena interpretación, y además hacer que no resulte repelente, es motivo de aplauso) aquí se ha descuidado por completo. Todos y cada uno de los interpretes pequeños o adolescentes están horriblemente sobreactuados (mención especial al, se suponía, prometedor Dev Patel). El guión, punto de fuerte en sus primeras películas, brilla por su ausencia. No hay sentido de la narración ni del ritmo, por lo que gran parte del metraje se siente aburrido y, al menos en lo que a mí respecta, no fui capaz de entrar en la trama en sus noventa minutos. Como único aliciente, además de la fotografía o la banda sonora, tenemos unos efectos especiales que cumplen sin estridencias, aunque Shyamalan es más un director de sugerencias y suspense, que de espectáculo y acción. Y se nota. Esperemos que con su nueva película como director, que parece le devolverá a lo que mejor saber hacer, así como su historia para la prometedora Devil, aquel cineasta de los comienzos vuelva a recibir los halagos que se merece. Hasta entonces, nos quedamos con la decepción.
Valoración (0 a 5): 1,5
lunes, 9 de agosto de 2010
Mini reseñas: Chocolate (2008), La isla de los condenados (The Condemned, 2007), Persecución extrema (The Marine, 2006)
¿Qué pasa si plagiamos la gran Battle Royale (Batoru rowaiaru, 2000) y metemos entre medias al famoso wrestler Steve Austin? Así, a priori, no parece que la cosa pinte muy bien. Si además los productores son nada menos que, efectivamente, la WWE, y la factura parece más bien televisiva…empezamos a pensar peor. Pero, cuidado, La isla de los condenados es mejor de lo que parece. Pese a que no tuvo aceptación alguna en su fugaz paso por los cines, este vehículo de acción y violencia es tan entretenido y cafre que se le olvidan sus obvios defectos. Casi, casi, cine de acción de los ochenta que podría haber producido la Cannon. Además tenemos de villano a un Vinnie Jones pasándoselo pipa y cargándose gente sin pestañear. Y, a todo esto, más reflexión (aunque muy obvia) de lo esperado a cerca de la tele basura y como ésta domina el cerebro de sus adeptos. No obstante, no esperéis un estudio de la violencia a lo Michael Haneke. Si por el contrario queréis ver tiros, hostias y palabrotas en boca y mano de tipos duros como los de antaño, estáis de enhorabuena. Ya de paso, podemos imaginarnos lo que pasaría si un día metiesen a Vinnie Jones en la casa de Gran hermano. Seguro que a partir de ese momento los que no vemos tal programa empezaríamos a ser asiduos. Valoración (0 a 5): 3
Otra película que no hace mucho parió la WWE con una de sus grandes estrellas fue Persecución extrema (The Marine, 2007), aunque me cuesta mucho darle el aprobado. Y me entristece, porque parecía que ésta (y no La isla de los condenados) sería esa vuelta añorada al cine de adrenalina y machos musculosos de los ochenta. Pero no. Aunque lo intenta, siempre la falta un hervor. Primero, porque es PG13, y la violencia se siente descafeinada, falta de garra, casi infantil. Y segundo porque una cosa es tomarse a broma (que es lo más coherente) la película, pero otra muy distinta hacer chistes tontos sin gracia y basar la acción en varias explosiones digitalizadas y ver como John Cena, cachas de la función, corre de un lado para otro sin saber muy bien que hacer. Si esto lo hubiese protagonizado Schwarzenegger hace veinticinco años, seguro que, al menos, resultaría mucho más simpática. Pero Cena no es Arnie, ni siquiera Dolph Lundgren o Chuck Norris. Tras el fracaso comercial de Persecución extrema u otras como 12 trampas (12 Rounds, 2009) parece querer dedicarse al rap (¡!) o, si también le sale mal eso, a seguir repartido hostias falsas en el cuadrilátero. Valoración (0 a 5): 1,5miércoles, 23 de junio de 2010
¿Qué sucede con los nuevos blockbusters?
sábado, 15 de mayo de 2010
Ninja Assasin (2009)
Valoración (0 a 5): 3,5
Leer critica Ninja assassin en Muchocine.net
domingo, 7 de febrero de 2010
Los éxitos más beneficiosos del 2009
Recaudado: 295 millones
Presupuesto: 35 millones
Beneficio: 112 millones
9. The Blind Side
Recaudado: 340 millones (estimados)
Presupuesto: 30 millones
Beneficio: 140 millones
8. Up
Recaudado: 693 millones
Presupuesto: 175 millones
Beneficio: 171 millones
7. 2012
Recaudado: 775 millones
Presupuesto: 200 millones
Beneficio: 187 millones
6. Resacón en Las Vegas (The Hangover)
Recaudado: 460 millones
Presupuesto: 35 millones
Beneficio: 195 millones
Recaudado: 929 millones
Presupuesto: 250 millones
Beneficio: 214 millones
4. Transformers, la venganza de los caídos (Transformers: Revenge of the Fallen)
Recaudado: 835 millones
Presupuesto: 200 millones
Beneficio: 217 millones
Recaudado: 710 millones
Presupuesto: 50 millones
Beneficio: 305 millones
Recaudado: 874 millones
Presupuesto: 90 millones
Beneficio: 347 millones
1. Avatar
Recaudado: 2.700 millones (estimado)
Presupuesto: 300 millones
Beneficio: 1.050 millones
domingo, 29 de noviembre de 2009
Ninja (2009)
Para el que ande despistado, aviso que en diciembre tendremos en cines Ninja Assasin. Se trata de la película que, dicen, está llamada a ser de lo mejorcito del cine de acción de este año (lo cual tampoco es difícil). Como aperitivo a este resurgir del cine mainstream con ninjas, tenemos, valga la redundancia, Ninja. Lo de aperitivo le viene al pelo, pues se trata de un directo a video de pocas pretensiones, aunque eficientes resultados. Es más, se encuentra por encima de la media de los subproductos que suelen salir en este mercado. El argumento ya se sabe sin necesidad de estrujarse las neuronas. Un ninja malo traiciona a los buenos. Los buenos deben esconder algo valioso según sus tradiciones, y el malo lo quiere a toda costa. El bueno más bueno (que además es el único que no es asiático) lo defenderá mientras reparte hostias como panes. Y obviamente, tenemos al sensei que imparte disciplina, a la chica que enamora al protagonista, y muchas, muchas muertes sanguinolentas a base de katanazos.
En resumidas cuentas: Pasable
jueves, 22 de octubre de 2009
Ong Bak 2, la leyenda del Rey Elefante (Ong Bak 2, 2008)
La familia de Ten es asesinada ante sus ojos. El niño, es capturado en su huida por un grupo de comerciantes de esclavos. Gracias a su habilidad en la lucha, se salva de la muerte y es “adoptado” por unos bandoleros. El jefe de éstos le instruirá en las artes marciales durante su juventud. Siendo adulo, Ten decide comenzar un peligroso viaje para vengar a sus seres queridos.Ong Bak (2003) supuso la carta de presentación, al menos en Occidente, de Tony Jaa. El tipo en cuestión es una de las máximas estrellas del cine de acción en su país, Tailandia, y motivos no faltan. Digno heredero de Bruce Lee, supera en impacto y realismo al ya de por sí difícil de superar Jackie Chan. Es, a la vez, un rostro fácilmente exportable a Hollywood, más que Jet Li o el propio Chan, aunque de momento no le ha dado por viajar. La citada Ong Bak, como película, entendiendo los elementos artísticos más clásicos (dirección, interpretaciones, guión) es bastante mediocre. Fueron las intensas e increíbles escenas de artes marciales las que la convirtieron en un éxito. Y claro, las que pusieron a su protagonista en boca de todos los fans del género. Ong Bak 2, cuya historia no tiene absolutamente nada que ver con la anterior, conserva lo bueno de aquella (coreografías de lucha vertiginosas y realistas), aunque cambia de rumbo en lo demás. Da la sensación de que su director, ésta vez el mismo Tony Jaa, ha pretendido camuflar la poca chicha en esos campos, intentando otorgar una mayor profundidad a los personajes y al propio guión. Aunque salta a la vista que algo ha mejorado, los personajes siguen presentados con brocha gorda, así como las situaciones dramáticas, de puro esquema, que solo aguantan para dar paso a un nuevo espectáculo de artes marciales.
Lo mejor: Las escenas de artes marciales, coreografiadas al milímetro y de gran realismo.
Lo peor: El intento por dar envergadura épica al conjunto solo es un espejismo.
Valoración (0 a 10): 6,5
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lunes, 14 de septiembre de 2009
Dragonball Evolution (2009)
Tras morir su abuelo y maestro, Goku coge su testigo para defender una bola de dragón. Se trata de una de las siete que hay esparcidas por el mundo. El poder que otorga poseer dichas bolas es perseguido por Piccolo, un ser con oscuros planes para el mundo.Puede que Dragonball: Evolution sea la película peor criticada pero, sin embargo, más vista de los últimos años. No hay casi nadie que la defienda, pero, aunque sea para insultarla, la han visto millones y millones de personas. Parece, por tanto, que estemos hablando de un gran éxito de taquilla, pero tampoco. La mayoría de la gente que la ha visto, a juzgar por las pobres cifras que ha recaudado, se la han bajado de Internet antes o después del estreno en cines. Es curioso, porque puede que se termine convirtiendo en uno de esos clásicos del culto más trash (aunque sea una producción supuestamente A), de esos que nadie se quiere perder pese a su olor a churro. Tiempo al tiempo. Actualmente vemos este extraño subproducto como lo que es: un fallido intento de crear una franquicia cinematografía basándose, solo por encima, en los famosos personajes que fliparon a toda una generación. Ese intento de evitar ser fieles al espíritu de la saga, para, de este modo, hacer una película familiar que pueda ver cualquiera aunque nunca haya oído hablar de la obra precedente, huele a podrido desde el primer fotograma. Pero vayamos por partes.
Bola de dragón (Dragon Ball) es un manga creado, en 1984, por Akira Toriyama. Sus personajes adquirieron verdadera fama al ser traspasados a la televisión, a lo largo de dos series que dieron pie a diversos programas televisivos, una interminable lista de videojuegos, alguna que otra película que no tuvo demasiada suerte y más cómics. El clamor popular pedía desde hace años una buena adaptación a la gran pantalla, y los nombres para hacerse cargo de ella han abarcado una lista bastante amplia. Se llegó a tantear a directores como Robert Rodríguez, los hermanos Wachowski o Roland Emmerich, pero, no se sabe muy bien porqué, se decantaron por James Wong, conocido por ser responsable de Destino final (Final Destination, 2000) o El único (The One, 2001). El tema del presupuesto también causó más de un quebradero de cabeza. Se llegó a afirmar que se trataba de una superproducción de más de 100 millones de dólares. Cuando, al estrenarse, sonó el fiasco, se apresuraron a corregir esos rumores y decir que tan solo costó 45 millones. Viendo el resultado, es mucho más creíble esto último, aunque vete a saber que ha hecho con el dinero esta gente.
Nunca he sido fan de la saga. A decir verdad, solo he visto, sin continuidad, algunos episodios de las series, he jugado a varios videojuegos y tengo en casa cogiendo polvo una de las películas chungas (no oficiales, supongo) que hicieron. No obstante, comprendo la irritación de pelotas de muchos fans. Vista como una película a parte, no sembraría tanto desprecio, pues, aunque mala, no me parece algo insultante. Ahora bien, estar basada en una las más populares obras del manga es lo que tiene. Incluso sus responsables estarían al tanto de la que les caería encima, pero buscaron al caballero Don Dinero de forma errónea. Los efectos especiales son de tercera, los interpretes, a parte de estar mal escogidos, resultan mediocres, y tanto el guión como la dirección son meramente funcionales. No se han esforzado en ningún aspecto, como si la hubiesen hecho de carrerilla para intentar solucionar dudosos problemas económicos. No es peor que un Mortal Kombat (1995) o un Dead or Alive (DOA, 2006), pero se esperaba como uno de los blockbusters punteros de los últimos años, y finalmente ha sido un producto que podría haber firmado Uwe Boll sin miedo a despeinarse.
Lo mejor: Solo dura setenta minutos (sin contar los créditos finales), por lo que no se pierde mucho el tiempo. Aburrir no aburre, e incluso puede ser una gran peli-birra para ver con los colegas.
Lo peor: A parte de que, en su conjunto, es mala sin discusión, el contraste de las expectativas con lo que finalmente vemos es abrumador.
Valoración (0 a 10): 3,5
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Leer critica Dragonball Evolution en Muchocine.net
domingo, 23 de agosto de 2009
El reino prohibido (The Forbidden Kingdom, 2008)
Un adolescente, fantástico del cine de artes marciales, asiste a la muerte de un anciano, dueño de una tienda de material asiático al que es asiduo. Antes de morir, el anciano le entrega un amuleto que, dice, guarda una leyenda. Pronto, el joven se verá viajando, sin pretenderlo, a una época diferente.Curioso. El año pasado fue elegido por cuatro de los actores más populares y aclamados, cada uno a su modo, para unirse por primera vez en una pantalla tras largos años de respectivas carreras. Por un lado, tuvimos el tandem formado por Al Pacino y Robert DeNiro en Asesinato justo (Righteous Hill). Aunque ya habían compartido créditos en otras películas, aquí compartían planos por primera vez. También tuvimos el de la propuesta que nos ocupa, con las dos estrellas (vivas) de artes marciales más populares, Jackie Chan y Jet Li. Y es curioso no solo porque decidieran juntase por fin, sino porque las películas elegidas para tal unión no son nada del otro jueves. Todo esto le lleva a uno a preguntarse el porqué de tales decisiones ahora y no antes, con la de guiones, seguro que varios mejores, que han tenido que pasar por sus manos. Pero las cosas están así, y lo cierto es que El reino prohibido no es una película que haga daño a la vista, pero no es merecedora de constar en la historia como el pedazo de celuloide que junto a las dos estrellas de artes marciales de finales del siglo XX y principios del XXI.
En El reino prohibido se funde el wuxia propio del cine oriental, consecuentemente aderezado y estilizado de cara a su visión occidental, con el cine de aventuras juvenil made in Hollywood. El resultado es decepcionante por encontrarse protagonizada por Chan y Li, aunque, de no tener nada que ver con ellos, estaríamos hablando de una entretenida fantasía de artes marciales, que cumple sin problemas su cometido de hacernos pasar el rato. Con todo, habría que añadir que quince minutos menos ayudarían al conjunto. No hay mucho que contar, por lo que, una vez puestas las cartas sobre la mesa, lo único que devuelve nuestros ojos a la pantalla son las escenas de acción, bien coreografiadas y efectivas, pero carentes de originalidad. El resto no tiene demasiado interés, pese a que tan solo ocupe un veinte por ciento de la trama. El reino prohibido está dirigida con labor de artesano por Rob Minkoff, que ahí donde le veis fue el director de una de las mejores y más exitosas películas de animación de la historia, El rey león (The Lion King, 1994).
Lo mejor: Ver a Jackie Chan y Jet Li unidos en pantalla, y peleando en una escena (pero con cables). Y bueno, quitando algunos momentos, es entretenida.
Lo peor: A parte de que se podía haber sacado mucho más provecho de la propuesta, el chaval protagonista es un tanto repelente.
Valoración (0 a 10): 5
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sábado, 20 de junio de 2009
Contacto sangriento (Bloodsport, 1988)
Frank Dux, experto en artes marciales, escapa del ejército para poder competir en el Kumite, y así salvar el honor de su entrenador, cuyo hijo murió a manos del campeón del concurso.Quien conozca a Van Damme en la actualidad, con sus últimas películas, es normal que no se haga buena idea del mismo. Esto sin contar sus bochornosas, aunque graciosas, apariciones televisivas en estado de embriaguez y cosas peores. Pero el musculoso actor belga tuvo su momento de gloria. Allá por finales ochenta, y hasta mediados de los noventa, se marcó varias películas míticas para todo fan de la acción cinégafa que se precie. Kickboxer (1989), Lionheart, el luchador (Lionheart, 1990) o Doble impacto (Double Impact, 1991) son algunas de ellas. Pero la que más puse y rebobine para ver de nuevo en mi infancia y adolescencia fue Contacto sangriento. A los cinéfilos más puristas les parecerá un disparate, pero se trata de una de las mejores películas de acción de las últimas décadas. En el mismo paquete tenemos a un Van Damme en plena forma, a un joven Forrest Whitaker y al eterno villano, siempre bruto y de pocas palabras, Bolo Yeung, al cual podemos considerar la versión oriental del no menos mítico Danny Trejo. No por nada, Trejo también ha colaborado con Van Damme en Inferno (1999). Estaba claro que el destino terminaría uniéndoles.
Contacto sangriento está basada en una etapa de la vida de luchador real Frank W. Dux. Experto en Full-Contact, Dux luchó y venció en el Kumite de Hong Kong, uno de esos torneos de artes marciales donde todo vale hasta que el rival se rinda o quede medio gilipollas. Algo así como el Vale Tudo, más popular para los occidentales. En términos estrictamente cinematográficos, es obvio que Contacto sangriento no resiste demasiados análisis, pero como película de acción, de artes marciales y como divertimento cinéfago lo tiene todo. Es entretenida como pocas, y tiene esa estética de la acción ochentera que tanto se añora hoy en día. Los combates, además de violentos, resultan entrañables (esas características tomas de patadas o puñetazos repetidas tres o cuatro veces). Y para colmo, detrás de todo esto se encuentra la Cannon.
Hace tiempo se dijo que Van Damme tenía en mente protagonizar una secuela, titulada Kumite. La cosa ahora está un poco olvidada, pero, de salir, se agradecería una edición en vhs coleccionista. Que tiempos aquellos.
Lo mejor: Dentro de lo que propone y de sus pretensiones, prácticamente todo.
Lo peor: Los prejuicios de muchos… ¡ciclo para reivindicar a Van Damme ya!
Valoración (0 a 10): 8
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sábado, 18 de octubre de 2008
Rompiendo las reglas (Never Back Down) (2008)
Chico nuevo en el instituto conoce chica popular. Chica popular le invita a una fiesta. En la fiesta el chico se entera de que en realidad la chica popular es la novia de un chico popular, que además es luchador y quiere darle una paliza para que vean que es el mejor. Chico nuevo acepta y pierde. Chico nuevo se entrena con profesor de lucha para ir a un concurso de "idem" y poder vencerle. Chica popular sabe que su lugar esta al lado del chico nuevo, y no del chico popular. ¿Qué pasará en la pelea final?.
Si en una coctelera metemos la citada Karate Kid, y le sumamos un poco de Rocky (Rocky, 1976), varias películas de Van Damme como Contacto Sangriento (Blood Sport, 1988), Lionheart. El luchador (Lionheart, 1990) o En busca de la ciudad perdida (The Quest, 1996), asi como, por extraño que suene, una pizca de El club de la lucha (Fight Club, 1999), lo que nos queda es este entretenidísimo ejemplo de cine macarrilla y apológico del músculo y el ejercicio como alternativa del tabaco, las drogas, el alcohol, etc. Una especie de clase magistral en la que no falta el imprescindible profesor de lucha, que poco a poco se irá convirtiendo, además, en profesor sobre la vida, al igual que sucedía, sin ir más lejos, en Karate Kid. No hace falta decir que a quien no le guste ese tipo de películas no tiene siquiera que intentarlo con Rompiendo las reglas, pues es más de lo mismo pero llevado al estilo video clip del cine moderno. Hay algo de violencia, pero siempre ajustada al público al que va dirigida. Hay chicas guapas en bikini, chicos musculosos enseñando abdominales, patadas, unos cuantos puñetazos, un profesor responsable, un amigo del prota algo estúpido pero pretendidamente entrañable y, en definitiva esas cosas que ya hemos visto mil veces en otras películas pero que no dejarán de funcionar nunca.
Lo mejor: Es algo más violenta de lo que uno puede esperar, hay bastante acción y en general resulta muy entretenida, por lo que cumple su único propósito.
Lo peor: El amigo del protagonista resulta repelente.
Valoración (0 a 10): 7
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martes, 9 de septiembre de 2008
DOA. Dead or Alive (2007)
“Un grupo de luchadores prácticamente perfectos son llevados a un concurso de lucha que se celebra en un lugar apartado de la sociedad. Una vez dentro, tres mujeres se harán amigas, y cada una con sus propios motivos, tendrán que conseguir otros objetivos durante el concurso más allá de ganar los combates”. 
También cabe decir que el director de DOA no es otro que Corey Yuen, uno de los más famosos coordinadores de escena de lucha en todo el mundo, que ya ha trabajado en Hollywood en películas como Transporter, El monje, Arma letal 4, Romero debe morir o X-Men. Yuen también tiene una larga trayectoria como director en su país, China, siendo la citada Transporter y DOA las únicas películas en las que ha estado tras las cámaras lejos de su casa. Y es que no nos engañemos, en DOA no hay historia, tratamiento de personajes ni cosas similares. Ni falta que hace. Lo que aquí importa es que no pasen más de tres minutos (literalmente) sin una escena de acción. El resultado, si le añadimos lo buenas que están todas y cada una de las chicas que aparecen en pantalla, no puede ser más entretenido y ágil. Si es una mala película o no es lo de menos mientras uno se haya olvidado de los problemas durante un rato viendo combates cableados entre el wuxia y la moderna acción ralentizada pos Matrix. Si te apetece ver algo así, no lo dudes. Si no es el caso, pasa completamente.
Lo mejor: Lo divertida que resulta en general, yendo al grano desde el primer minuto y tomándose así misma como lo que es: una golosina visual que se olvidara en cuanto comiencen los créditos.
Lo peor: No hay mucho que decir. DOA es lo que es. No engaña a nadie.
Valoración (0 a 10): 6
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