domingo, 21 de noviembre de 2010
Cherry Tree Lane (2010)
lunes, 8 de noviembre de 2010
The Tortured (2010)
domingo, 24 de octubre de 2010
The Loved Ones (2009)
jueves, 21 de octubre de 2010
Grotesque (Gurotesuku, 2009)
martes, 21 de septiembre de 2010
A Serbian Film (Srpski film, 2010)
viernes, 17 de septiembre de 2010
Macabre (Darah, 2009)
jueves, 9 de septiembre de 2010
Dread (2009)
Valoración (0 a 5): 3,25
martes, 7 de septiembre de 2010
7 Days (Les 7 jours du talion, 2010)
Valoración (0 a 5): 4,25
martes, 31 de agosto de 2010
Mini reseñas: Solomon Kane (2009), The Collector (2009), Miedos 3d (The Hole, 2009)
miércoles, 2 de junio de 2010
The Human Centipede (First Sequence) (2009)
Valoración (0 a 5): 4
Leer critica El ciempies humano en Muchocine.net
jueves, 25 de febrero de 2010
El juego del mal (Amusement, 2008)
jueves, 16 de julio de 2009
La última casa a la izquierda (The Last House of the Left, 2009)
Dos adolescentes son torturadas, vejadas y asesinadas por un grupo de criminales. Una fuerte tormenta irrumpe en el bosque donde se encuentran, y deciden ir a pasar la noche a la casa más próxima. Lo que no saben es que la casa en donde amablemente les han hospedado es la de los padres de una de las jóvenes.Los setenta eran otros tiempos. Ni mejores ni peores. Simplemente distintos. Digo esto porque una película tan sucia, surrealista (ese uso de una banda sonora extrañamente alegre en contraste con las cruentas imágenes, esos policías mongólicos) y amateur como La última casa a la izquierda (The Last House of the Left, 1972), una de las mejores aportaciones al celuloide de Wes Craven, es difícil repetir tal cual hoy en día. Es por ello que los fabricantes de remakes se pasan al “plan b”. La imagen sucia es sustituida por una estilizada, en ocasiones videoclipera, y la escasez de medios para el gore da relevo a escenas truculentas más explicitas. El mencionado tono surrealista da paso a una seriedad total, exceptuando algún que otro momento cómplice durante el último tercio. Todo esto es una nueva puesta en practica de lo que ya hicieron directores como Marcus Nispel o Alexandre Aja en los remakes de La matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, 1974 - 2003) y Las colinas tienen ojos (The Hills Have Eyes, 1977 - 2006). Y al igual que en dihos casos, la jugada ha salido bien. No es una mala película, y lo que es más importante, es un digno remake que no empaña el recuerdo de la genial obra en que se basa.
La incipiente cantera de directores extranjeros fichados por Hollywood encuentra en David Iliadis un nuevo talento. Director de la también violenta y algo polémica Hardcore (2004), Iliadis sabe como mover la cámara, aunque aún dista de la personalidad de otros artífices de género modernos como Neil Marshall, Rob Zombie o el citado Alexandre Aja. En lo que si muestra similitudes es en su falta de complejos para abordar las imágenes más duras. Al igual que en la original, asistimos a un primer acto en el que las jóvenes son violadas y torturadas. En el segundo acto, el cine de justicieros cobra el protagonismo. En ambas partes, las torturas y las matanzas son mostradas sin miramientos (atención al apuñalamiento de una de las jóvenes, retratado casi a cámara lenta), y sin necesidad de remordimientos en los actos de venganza posteriores. Ahí es donde acierta de lleno este remake, como ya lo hacia la de Craven. Nos encontramos ante una oda a la venganza cuando es necesaria. No me vengan con aquello de que todos merecen una segunda oportunidad. Los criminales que aquí exponen, no la merecen. Esa es la razón por la que se disfruta sin complejos la media hora final, que incluye ajustes de cuentas tan sanguinarios como divertidos.
Lo mejor: La venganza.
Lo peor: Como suele ocurrir en estos casos, se trata de un remake, por lo que parte del éxito de la propuesta es relativo.
Valoración (0 a 10): 7
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sábado, 30 de mayo de 2009
Art of the Devil 3 (Long khong 2, 2008)
Precuela de la segunda entrega, en la que la joven adicta a la magia negra vuelve a torturar a ingenuos que se adentraron en ese oscuro mundo pidiendo un deseo mediante un ritual.Debo ser masoca. Después de sufrir la terrible Art of the Devil (Khon Ien khong, 2004), me atreví con la segunda parte, Art of the Devil 2 (Long khong, 2005). Para mi sorpresa, sin ser nada del otro jueves, al menos resultaba correcta. Es por ello que decidí darle una oportunidad a Art of the Devil 3. Sin llegar a los extremos de aburrimiento e idiotez de la primera, lo que nos propone está especie de precuela de la segunda (¡!) es un bodriete con más verborrea sin interés que momentos de impacto. Al menos hasta llegados a unos últimos veinte minutos que, aunque no sean suficientes para hacernos olvidar el tedio anterior, al menos nos hacen sentirnos menos idiotas por perder el tiempo. Y es que esto del thai-horror más comercial es lo que tiene. La formula está agotada.
Cierto que la formula de, por ejemplo, el body count tipo Viernes 13 (Fridat the 13th, 1980) también lo está hace años. Pero, sin embargo, al menos esas películas, mejores o peores, suelen entretener al que guste del tema. El terror oriental, o parte de él, comete siempre el mismo error: el ritmo. Culturas distintas, supongo. Pero eso no quita que joyas como la japonesa Kairo (Kiyoshi Kurosawa, 2001) o la surcoreana Dos hermanas (Janghwa Hongryeon, 2003), pese a tener un ritmo más pausado que la que nos ocupa o tantas otras de dicha moda, sean siempre interesantes, sugestivas e incluso a veces terroríficas. De Art of the Devil 3 lo único que podemos sacar en claro son algunos momentos gore currados. En el clímax final se suceden varias torturas bastante crueles y explicitas, que superan a lo visto en la segunda entrega. Por lo demás, tedio, guión confuso y la sensación de que estoy tan loco que me tragare una cuarta si terminan haciéndola.
Lo mejor: Los últimos veinte minutos.
Lo peor: Lo anterior.
Valoración (0 a 10): 3,5
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martes, 19 de mayo de 2009
Funny Games (2008)
Una familia recibe la visita de dos jóvenes de la vecindad. Aunque en principio parezcan inofensivos, su intención no es otra que jugar a un macabro juego. Se trata de una apuesta ¿llegareis vivos a mañana?Michael Haneke es uno de esos directores que, toque el género que toque, sabes que no ofrecerá algo convencional. Hace un tipo de películas de esas que se aman o se odian. Todo consiste en conectar desde el principio con lo que propone, o directamente desconectar. Cuando dirigió Juegos divertidos (Funny Games, 1997), hizo desconectar a muchos espectadores, pero también ganó numerosos incondicionales. Y es que aquella película, aparentemente una más de terror y torturas, lograba transmitir mediante una crueldad sugestiva (la violencia casi siempre es intuida, no mostrada), así como macabros e inteligentes guiños al espectador, una realidad cotidiana. Una realidad camuflada en celuloide, en arte u ocio. Sin embargo, antes, durante y después del visionado de la película, es algo que ocurre a diario a lo largo y ancho del planeta. La violencia gratuita, la violencia y el crimen por puro aburrimiento. Nosotros elegimos durante las dos horas que dura Funny Games si somos cómplices de dicha locura. Lo curioso es que, aunque cualquiera pueda detestar los actos de los asesinos que juegan con la familia, vemos una y otra vez películas que manejan cartas similares. Sean más o menos realistas que ésta. Se supone, por tanto, y lo afirma el propio director, que Funny Games utiliza la cruel situación que acontece para comprobar hasta que punto es falso el ser humano. ¿No es cierto que, como sucedía en la introducción de Tesis (1997), la mayoría de la gente se para, por puro morbo, para intentar ver al muerto de un accidente?
Ahora bien, el Funny Games que nos ocupa es difícil de evaluar. Haneke viaja a Hollywood para hacer un remake, plano por plano, de su propia película. Lo único que cambia son los intérpretes. Sin menospreciar las magnificas actuaciones de los anteriores protagonistas, hay que admitir que Naomi Watts (también productora ejecutiva), Tim Roth, Michael Pitt y Brady Corbet están inmensos. Tanto, que consiguen crear interés y angustiar del mismo modo que lo hacia la original, con la diferencia de que, los que la vimos, sabemos lo que va a suceder. Y hasta aquí los cambios. El resto, incluso la agresiva canción que abre y cierra los créditos, es lo mismo. Si estoy a favor de éste remake es por lo siguiente. Todos sabemos que tal como están las cosas terminarían haciéndolo, ya sea con Haneke o con cualquier otro. Él acepó el proyecto, por interés económico u otros motivos. Pero, al fin y al cabo, si la idea del remake es hacer llegar al publico americano (que no lee subtítulos) dicha obra, mejor que se la den calcada al original a que hagan un estropicio descafeinado y accesible a los adolescentes. De este modo, la obra queda intacta. Aún así, ya que Haneke está al mando, hubiera preferido que intentase mejorar ciertos aspectos (la media hora, excesivamente lenta, previa al clímax final), o que hubiese añadido algún que otro elemento novedoso que no afectase a lo ya conocido.
Lo mejor: Todos y cada uno de los protagonistas.
Lo peor: Según como se mire, que es lo mismo, plano por plano, de lo que ya conocemos.
Valoración (0 a 10): 8
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domingo, 17 de mayo de 2009
Martyrs (2008)
Una niña es cruelmente torturada. Quince años después, ayudada por su intima amiga, acude a la casa de una familia, aparentemente normal e inofensiva, que cree culpable. Acaba con todos sin piedad. Aunque parezca que todo ha terminado, el lugar, y su propia mente, guardan algunos secretos que sacaran a relucir un martirio que nunca hubieran imaginado.Aún recuerdo cuando hicieron saltar la polémica por la excesiva violencia de Hostel (2005). Cuando se estrenó, pudimos comprobar que, ni de lejos, había para tanto. Algunas torturas y desmembramientos que cualquier adolescente puede asumir con facilidad hoy en día. Poca cosa, vaya. En ocasiones, este marketing no es más que eso, puro truco comercial destinado a polemizar para hacer taquilla. Sucedió algo parecido con La pasión de Cristo (The Passion of Christ, 2004). Carteles en las taquillas de los cines avisaban sobre el alto nivel de violencia en pantalla. En éste caso hay que admitir que tales advertencias eran más coherentes, sobretodo para la gente muy religiosa. Igualmente era un truco comercial. Con la llegada de Martyrs al festival de Sitges del pasado año, las multitudes se amontonaban en las puertas del cine para comprobar si era cierto todo lo que se decía sobre ella. Desmayos, mareos, vómitos, infartos y ambulancias situadas a las puertas de la sala. Todo eso estuvo de la mano de Martyrs durante su estancia en el certamen, rodeándola de un aura de película maldita. Algo que obtuvo su dimensión definitiva cuando se supo del suicidio de Benoit Lestang, responsable de los soberbios efectos de maquillaje y gore de la película.
Antes de meternos de lleno en la reseña, me gustaría hacer una aclaración. Los que ya nos hemos habituado a ver todo tipo de películas violentas, estamos, por así decirlo, curados de espanto en estos temas. Es por ello que después de conocer toda la polémica suscitada por Martyrs, más de uno se ha sentido decepcionado. No es que Martyrs no sea todo lo que han dicho de ella. Lo es. Y no dudo que haya determinadas personas que puedan marearse, angustiarse o incluso desmayarse viéndola. El problema es que ya no se trata de una película que se conoce siendo virgen. Conoces mucho de ella antes de verla, estas preparado. Gracias a la polémica habrá mucha más gente que sienta iteres hacia ella, aunque, jugando con un arma de doble filo, también conseguirá que no impacte del mismo modo una vez vista. Aún así, que a nadie le quepa duda que se trata de algo realmente malsano e impactante. Son noventa minutos que soportaremos los que, como dije, estamos curados de espanto, pero, y aviso, serán demasiado desagradables y ofensivos para otros, según su sensibilidad. 
Martyrs está dirigida por un Pascal Laugier en estado de gracia. Afortunadamente, no consigo ver en ella al mismo director que se dio a conocer con la terrible El internado (Saint Ange, 2003). El guión, escrito por el propio Laugier, está estructurado de una forma original y adictiva. Siempre interesante, narra en la primera mitad la historia de venganza, incrustando flash backs de las torturas que le hicieron sufrir de pequeña a una de las protagonistas. Y a esto se le adhiere una subtrama supuestamente sobrenatural, que ira despejando su significado a medida que avance la acción. Estos, digamos cuarenta y cinco minutos, ya de por sí guardan momentos escalofriantes (la fría visión del asesinato de la familia, los macabros ataques de una monstruosa mujer aparentemente imaginaria). Avanzamos después a un segundo acto a partir de un giro de la historia, que tiene, probablemente, la escena más brutal en cuanto a gore de la película. No diré más. La cosa es que, cuando parece que lo visto en esa hora ya ha sido bastante, sabemos que aún queda la muy publicitada media hora final de tortura. Son treinta minutos rodados a base de fundidos en negro, prácticamente sin diálogos. Más duros por la violencia psicológica que por la grafica. Y es aquí donde descubriremos el verdadero porqué de Martyrs. Un mensaje que puede resultar confuso en cuanto a las intenciones de Laugier, pero que al fin y al cabo, logra estremecer.
Lo mejor: La interpretación de las dos protagonistas, así como la potencia de las imágenes y la inteligente estructura del guión. Se trata de una de esas pocas películas que dejan huella en el espectador, además varias imágenes grabadas en la retina por mucho tiempo.
Lo peor: Que tanta polémica y presencia en los medios provoque en muchos espectadores unas expectativas altísimas, que pueden no verse alcanzadas pese a la genialidad y contundencia de Martyrs a todos los niveles.
Valoración (0 a 10): 9
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viernes, 15 de mayo de 2009
A l ´intérieur (2007)
Debido a un accidente de coche, una mujer embarazada pierde a su marido. Meses más tarde, aun deprimida y a poco de dar a la luz, recibe una inquietante visita nocturna. Se trata de una mujer que parece conocer lo que la ha sucedido. Asustada, decide no abrirla la puerta. Esto no será impedimento para que consiga entrar e intente hacer realidad su siniestro plan: arrebatarla el niño que lleva dentro.En el festival de Sitges de hace dos años se exhibieron un par de películas francesas que causaron sensación. Una, la genial Frontiere (s) (2007), la comenté hace unos días. Pero la que de verdad conquistó a un gran segmento del certamen fue A l ´intereieur, calificada por muchos como “la película más violenta de la historia”. Tal descripción también fue utilizada, un año después, para hablar de la también francesa (y magnifica) Martyrs (2008), película que todos querían ver en dicha edición. Esto nos lleva a la conclusión de que Francia se ha puesto las pilas con el cine de terror, y ha comenzado una carrera a gran velocidad y sin mirar atrás. No se si se tratan de las más violentas de la historia, tal como aseguran, pero crudas son un rato. Y esto lo dice alguien que ha visto todo tipo de salvajadas en celuloide. La violencia de A l ´interieur no es solo grafica, sino también psicológica, que en ocasiones es la que realmente duele. Y el mal rollo omnipresente de la propuesta no se encuentra en las labores matarifes de la psicópata de marras, sino en el verdadero propósito de ésta. Tocar un tema tabú y poco visto en el cine como el intento de sacar, por las malas, el feto de una embarazada, ya ofrece suficientes situaciones malsanas. Y esto sin citar las artimañas que emplea para llevar a cabo su propósito.
En su punto de partida, A´l interieur resulta similar a tantas otras. Tenemos a la protagonista en su casa. Tenemos a una psicópata que quiere entrar, y finalmente lo consigue. Se trata de quince pausados minutos de introducción que sirven para pillar al espectador por sorpresa con lo que viene a continuación. Los jóvenes y prometedores Alexander Bustillo y Julien Maury llenan la pantalla de ésta, su opera prima, con imágenes difíciles de digerir, no aptas para todo tipo de sensibilidades. La violencia va tomando un ritmo in crescendo hasta llegar a un clímax final de esos que llamo “vacía salas”. No voy a joder la película a nadie. Solo diré que se trata de los minutos más terribles y brutales que uno ha podido contemplar en una película. Avisados quedan los sensibles, y sobretodo las mujeres embarazadas.
Lo mejor: La dirección de los debutantes Alexander Bustillo y Julien Maury; la banda sonora machacona en los momentos crueles, que suma la inquietud y el nerviosismo a lo sanguinario de las imágenes; la interpretación de una inmensa Beatrice Dalle en su rol de psicópata; y por supuesto, esos últimos quince minutos tan sádicos como valientes, que han hecho, y harán, que más de uno aparte la vista de la pantalla.
Lo peor: Se podrían haber pulido ciertas cosas del guión. En él, encontramos situaciones y soluciones a las mismas demasiado rocambolescas, que contradicen la naturaleza hiperrealista de la película. Pero nada que perjudique demasiado a un conjunto tan notable.
Valoración (0 a 10): 8,5
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sábado, 25 de abril de 2009
Frontiere (s) (2007)
Un grupo de jóvenes antifascistas franceses huyen de la policía camino de Holanda. En el camino, deciden hospedarse en un hostal. Para su desgracia, los dueños son una extraña familia de criminales nazis caníbales (¡!). La intención de éstos es matar a todos menos a la chica que les acompaña, para la cual tienen otros planes relacionados con su embarazo.
Xavier Gens, al igual que otros directores europeos de la última hornada, ha sido fichado por Hollywood. Dirigió la entretenida Hitman (2007), aún en co-producción con Francia. Por ello parece determinado a unirse al selecto club que forman, entre otros, Alexander Aja, Pascal Laugier, Alexander Bustillo, Julien Maury, Neil Marshall o John Erick Dowdle. Y quién sabe si pronto se unirán nuestros Jaume Balagueró y Paco Plaza, como ya lo hizo en su día Juan Carlos Fresnadillo. Queda claro que Hollywood ha visto la fuente de talento en Europa, y la va a exprimir a conciencia.
Frontiere (s) fué exhibida en España dentro del festival de Sitges de hace dos años, conquistando a muchos espectadores, aunque también recogiendo las reacciones encontradas de otros tantos. En Estados Unidos fue calificada NC-17, algo que rara vez ocurre. Por ello, su distribución quedo limitada a los pases del cada vez más popular After Dark Horrorfest.
Lo mejor: La brutalidad y el mal rollo del conjunto, pero sobretodo de los últimos veinte minutos. Los interpretes están entregados en todo momento, la banda sonora imprime aun más poder a las imágenes y el rollo nazi del guión al menos garantiza algo de originalidad dentro del esquema que ya todos conocemos.
Lo peor: Que estas películas queden relegadas a pases en festivales o distribuciones limitadas para luego, en no pocas ocasiones, darse a conocer por medio del esperable remake americano.
Valoración (0 a 10): 8,5
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jueves, 12 de febrero de 2009
Eden Lake (2008)
La felicidad de una pareja a punto de casarse, que ha ido a pasar unas pequeñas vacaciones a un lago llamado Eden Lake, lejos de la ciudad, se vera truncada cuando conozcan a unos maleducados crios del pueblo cercano. Aunque en principio únicamente parezcan eso, niñatos sin educación, pronto la situación se pondrá mas tensa de lo esperado y comenzara una implacable persecución con el bosque como único testigo.
Eden Lake dispara portentosas y crudas imágenes cada segundo. No engaña a nadie (solo miren en el cartel) y consigue remover conciencias (atención a la escena en la que uno de los chavales es quemado vivo por los mismos, o aquella en la que, la protagonista, transformada irreversiblemente en salvaje, clava un improvisado cuchillo, creado a partir de un cristal roto, en uno de los violentos púberes).
James Watkins se estrena en la dirección con Eden Lake, tras haber escrito algunos guiones para otras películas de terror como la fallida La cámara secreta (My Little Eye, 2002), y apunta maneras para su próximo proyecto tras las cámaras, sustituyendo a Neil Marshall en la secuela de The Descent (ídem, 2005), que llegará a los cines durante este año. Por lo demás, decir que Eden Lake, como dirán algunos, es más de lo mismo. De acuerdo, lo es. Pero bien hecho. Muy bien hecho.
Lo mejor: El ritmo vertiginoso que llena la pantalla de tensión, y todas y cada una de las interpretaciones.
Lo peor: Qué nuestros maravillosos distribuidores se olviden de estrenarla en cines.
Valoración (0 a 10): 8,5
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