martes, 20 de julio de 2010

Anacondas, la cacería por la orquídea sangrienta (Anacondas: The Hunt for the Blood Orchid, 2002)


Anoche, a intempestivas horas de la madrugada, no me apetecía comerme mucho el tarro. Son esos momentos en los que te apetece una película que no pase de los ochenta o noventa minutos y que sea cutre. Además, me apetecía algo sobre animales asesinos de gran tamaño. Mirando por la red me encontré con la cosa que nos ocupa, que, se supone, es una secuela de la regulera Anaconda (1997). Aquella serie b con serpientes gigantes recuerdo que fue un éxito sorpresa durante en la temporada veraniega. Recuerdo que fui a verla al cine y la disfrute como el enano que era. Vista más adelante, pues eso, una típica monster movie comercial no muy allá, medianamente entretenida y con efectos especiales saturados de pixels. Eso sí, tenía un reparto lleno de caras conocidas, y otras más o menos conocidas que ahora lo son del todo. Entre ellos, Jennifer López, Jon Voight, Eric Stolz, Owen Wilson, Jonathan Hyde o Danny Trejo. No había visto hasta ahora la secuela porque olía a mierda. Es decir: menos presupuesto, ninguna cara conocida, equipo completamente distinto. No es que esto sea un termómetro para valorar la calidad de una película, pero en secuelas de este tipo suele funcionar y nos libra de determinados engendros. Efectivamente, Anacondas (no pienso recitar su kilométrico titulo) es lo que parecía. Se trata de un directo a video estrenado en cines gracias al éxito de la anterior, para aprovechar un poco de su tirón para cazar incautos que depositen su dinero en las salas.


Y ojo, que Anacondas no empieza mal del todo. No parece tener mala factura, tiene un arranque típico pero efectivo, y va directa al grano resumiendo la trama de investigación y la presentación de personajes (cosas que aquí no nos importan un carajo) para meternos en la selva y sus peligros. Lo que ocurre es que, justo entonces, la empiezan a cagar. Primero, porque las anacondas del titulo aparecen en momentos puntuales, y a una velocidad fulminante. Cosas del presupuesto, supongo. Luego, porque los personajes resultan repelentes. Están todos los tópicos, lo que no tendría que ser negativo para alguien, el que escribe, que se ha tragado tantas como está cargadas de personajes similares. Pero es que caen mal, coño. Se podrían pasar varios, pero el que interpreta el típico cómico afroamericano es de traca. Vale, uno podría pensar “seguro que se lo cepillan las serpientes en breve y dejamos de aguantarle”, pero no. Es de esos personajes a los que le crece una flor en el culo, y además, cuando por fin está en peligro y parece que va a palmarla, aparece algún mentecato a salvarle. ¡Dios! Y sigue, no se calla. Entre tanto, nos queda un clímax final más o menos correcto, que involucra a los supervivientes de la aventura con una orgia de serpientes gigantes (si, es época de apareamiento). Luego llegan los créditos y, lo que esperaba, terminé la noche con una película salchichera.

Valoración (0 a 5): 1,5



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domingo, 18 de julio de 2010

Las dos caras de la moneda: Origen arrasa a todos los niveles, mientras que El aprendiz de brujo se queda con las sobras


Origen (Inception) se estrena con buen pie en Estados Unidos. En un verano en el que varios esperados blockbusters se están dando de bruces con la taquilla, la nueva película (posiblemente peliculón) de Christopher Nolan se ha hecho con unos excelentes 60 millones de dólares en sus tres primeros días. Puede sonar a poco si pensamos que algo como el nuevo Karate Kid, contando con una cuarta parte de su presupuesto y menos publicidad se hizo con 55 millones en el mismo periodo de tiempo, pero hay que contemplar que Origen es una película que, a priori, parecía difícil de vender al publico masivo. Se trata de una obra completamente adulta, algo que lleva años “mal visto” en la taquilla, salvo excepciones. Su historia, de la que poco se sabe, se plantea como bastante densa y compleja. No faltaron los analistas que preveían un fiasco sonado de la propuesta, al no encontrar el apoyo del publico juvenil y descolocar al adulto ajeno a las grandes ciudades. Finalmente, nada más lejos de la realidad. Tanto que, a parte de los 60 millones ingresados hasta ahora, ha obtenido la mayor valoración del publico vista en mucho tiempo (un 9,4 de media en IMDB, según la votación de más de 20.000 espectadores, lo que la sitúa en el tercer puesto de las mejor valoradas de la historia en dicha página) y también algunas de las mejores críticas en los medios (un 84% de críticas positivas según Rottentomatoes). De funcionar todo este boca a boca y no quedarse solo en el público más cinéfilo, es muy probable que Origen termine superando sin problemas los 200 millones por allá.


Si los responsables de Origen pueden estar celebrando los resultados, la otra cara de la moneda la pone El aprendiz de brujo (The Sorcere´s Apprentice), estrenada también durante este fin de semana y que se ha quedado muy lejos de lo esperado. Se trata de otra producción multimillonaria (cerca de 200 millones de presupuesto) de Jerry Bruckeimer, protagonizada por Nicolas Cage y dirigida por Jon Turteltaub, que ya habían trabajado juntos en las exitosas dos entregas de La búsqueda (National Treasure, 2004-2007), también producidas por Bruckeimer. Se estrenó se anticipó el miércoles, ingresando unos mediocres 7 millones hasta el viernes, y el fin de semana no ha ayudado mucho al concederla otros 17 millones. Ese total de 24 millones en cinco días viene a ser menos de la mitad de lo se consideraría correcto para una superproducción de su calibre y accesibilidad. Tampoco ayudan las indiferentes opiniones ni las negativas críticas, por lo que es difícil que su total en Estados Unidos supere los 70 millones. Su productor se ha visto sacudido por el fisco recientemente con un caso muy similar, el de El príncipe de Persia, las arenas del tiempo (Prince of Persia: The Sands of Time), que con otros 200 millones de presupuesto pinchó en su recorrido americano al sumar en total 90 millones, aunque le fue mucho mejor en el resto del mundo, en el que ha ingresado más de 250 millones. La única posibilidad que tiene El aprendiz de brujo de, al menos, no ser un fracaso rotundo, sería un éxito similar al de El príncipe de Persia más allá de sus fronteras.

sábado, 17 de julio de 2010

Inquietante trailer de Devil

Muy interesante se plantea esta película. No solo porque el trailer sea estupendo, sino por quienes están detrás. Por un lado, se trata de la nueva película del prometedor John Erick Dodwle, responsable de la inédita por aquí The Poghkeepsie Tapes (2008) o de Quarantine (2009), el remake de la magnifica Rec (2007) que, aunque menor a ésta, salió mejor de lo que se podría esperar. Esta vez dirige junto a su hermano Drew Dowle, y en el guión se encuentra nada menos que M.Night Shyamalan, que también produce a través de su compañía Night Chronicles. La historia es la de un grupo de personas que quedan atrapadas en el ascensor de un gran edificio. Podría pasar como un percance más o menos normal, cotidiano, si no fuese porque uno de los que quedan atrapados es el mismismo diablo. Su estreno en Estados Unidos está previsto para el 17 de septiembre.

Sentencia de muerte (Death Sentence, 2007)


Unir en la misma película al novelista Brian Garfield y al director James Wan puede dar mucho juego. El primero escribió el libro que dio pie a la mítica El justiciero de la ciudad (Death Wish, 1974), y el segundo dirigió la archifamosa Saw (2003), pero también la poco conocida, aunque más interesante, Silencio desde el mal (Dead Silence, 2007). La novela de Garfield a adaptar en Sentencia de muerte es, aunque en principio parezca lo contrario, el reverso de la citada El justiciero de la ciudad. Si en aquella nos presentaban a un tipo cuya mujer e hija eran violadas y asesinadas por una banda de criminales, y acto después se iba convirtiendo en una especie de héroe urbano ajusticiando a los delincuentes, sin el menor remordimiento ni daños colaterales de su particular guerra. En cambio, aquí, otro tipo normal al que le es arrebatado un familiar (uno de sus hijos) por una banda, decide optar por la venganza, pero le sale mal. Tanto que, posteriormente, dicha banda irá a por el resto de sus seres queridos. A parte que en Sentencia de muerte se muestra el remordimiento que sufre tal hombre corriente ante algo como matar a otro ser humano (aunque se lo tenga merecido), nos ofrecen una mirada poco transitada en el cine de justicieros, el de los comentados daños colaterales. El resultado de sus errores y su odio precipita, por tanto, una temprana transformación en algo que jamás hubiese imaginado llegar a ser: un ser sin sentimientos similar a los verdugos.


James Wan dirige con pulso firme, mostrándose cada vez más maduro detrás de la cámara. El guión está muy bien estructurado, dando el tiempo suficiente para asimilar cada comportamiento y situación. El problema, sin embargo, reside en el mismo guión. Pese a que, en líneas generales, me ha parecido una película, debo reconocer que el libreto peca de demasiado ingenuo y / o gratuito en ocasiones. Se toman demasiadas licencias para una historia que, se supone, está enmarcada en un contexto realista. La policía, aún sabiendo lo que ha hecho el protagonista (su primer acto de venganza) no hace nada. Simplemente le advierten de que se ha metido en una guerra. Los pandilleros actúan de forma un tanto estupida, planeando a la perfección unas cosas pero cometiendo gravísimos errores contra un solo tío en otras. No obstante, se pueden entender como licencias, tramposas si se quiere, necesarias para que culminen de forma espectacular y efectiva las escenas cumbre. Si gracias a eso tenemos momentos tan logrados como la lucha en lo alto de un parking o el potente clímax final lleno de plomo, se les puede dar el pase. Lo que hay que aplaudir sin peros es la interpretación de Kevin Bacon, que se convierte en uno de los mejores justicieros… ¿de la historia? Como ejemplo, la escena en la que se rapa el pelo a lo Robert De Niro en Taxi Driver (1976). Brutal.

Valoración (0 a 5): 3,5

jueves, 15 de julio de 2010

Noche y día (Knight and Day, 2010)


Que cosas tiene la vida. Al menos, la vida de Hollywood. Tom Cruise dijo “no” a protagonizar Salt, que se estrenará este verano, porque el personaje principal tenía mucho que ver su Ethan Hunt de la saga Misión: Imposible. Como dije, cosas de la vida, pues el personaje que optó por interpretar, el de la película que nos ocupa, se trata ni más ni menos que de un remedo, en todo cachondo y desenfadado, de aquel (súper) agente secreto. Todo lo que hace Cruise aquí es lo que haría Hunt en cualquier entrega de M:I si le pusiese más sentido del humor y, entre medias, viviese una subtrama romántica. Su compañera de fatigas es Cameron Díaz, actriz que normalmente me cae mal, o fatal, según la propuesta, y algunas pocas veces consigue sorprenderme levemente. Afortunadamente, en Noche y día no está repelente, o no tanto. Y eso que el papel daba para mucho de ello. La razón principal por la que la trama funciona, es decir, que cumple su único propósito, entretener, es porque hay química entre Cruise y Díaz, que ya coincidieron en aquel remake menor de Abre los ojos, de titulo Vanilla Sky. La cámara les sigue desde el primer minuto hasta el ultimo, por lo que deben caer bien, resultar graciosos y ser convincentes en el tonteo entre escena y escena de acción. Sin necesidad de levantarse para aplaudir, cumplen su trabajo. También funciona el echo de que el guión nunca se toma en serio, ni se siente empalagoso (en lo romántico) ni ridículo (en los diálogos). Es un libreto tan intrascendente como divertido, vaya.


Otro acierto en Noche y día son las escenas de acción. Los primeros 45 minutos muestran una set piece tras otra, y el ultimo tercio nos depara algunas más. No son la panacea ninguna de ellas, algo en lo que un poco tendrá que ver su director, James Mangold, un tipo bastante plano y artesanal, pero son lo suficientemente alocadas y espectaculares para cumplir. Más aún dentro del contexto de lo que es, a priori, una comedia romántica. En lugar de eso, nos encontramos ante un digno espectáculo de acción desfasada, en el que es mejor entrar sin hacerse preguntas. Todo lo que sucede es imposible, exagerado, climático. Y claro, muy previsible. La dirección, como dije, es tan artesanal como plana, al igual que la fotografía, la banda sonora y demás. Todo realizado con corrección y oficio, lo que no quiere decir que se ponga mucho empeño para que salga mejor. Ya he usado otras veces la definición de “golosina visual” para hablar de esas películas entretenidas y funcionales de las que poco puedes criticar a nivel “serio”. Noche y día es una de ellas. Por cierto, una de las set pieces de acción sucede aquí en España, en Sevilla, y al igual que en Misión: Imposible 2, en la que mezclaban las fallas valencianas con una procesión en Sevilla, aquí mezclan los San Fermines con…otra procesión. El tema es que la gente en el cine parecía molesta con eso, y mostraban sus conocimientos históricos españoles en voz alta, cuando dudo que la mayoría sepa siquiera cuando se promulgó la Constitución. No creo que ni la citada M:I2 ni Noche y día intenten ser lecciones de historia popular contemporánea, así que, disfrutemos más del cine, aunque salga Jordi Mollá de villano de usar y tirar.

Valoración (0 a 5): 2,5



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miércoles, 14 de julio de 2010

Buenos estrenos de Gru, mi villano favorito y Predators en Estados Unidos, aunque por España el ogro verde no repite el éxito de las anteriores


La cartelera en Estados Unidos está a reventar. Justo lo contrario de la española, de la que hablaré después. En el país de las barras y las estrellas es temporada de estreno fuerte tras otro, lo que muchas veces condiciona el devenir comercial de las películas. Por ejemplo, al principio, se pensaba que el nuevo Karate Kid, tras empezar con unos magníficos e inesperados 55 millones de dólares, tendría gas para aguantar hasta los 200 millones. Debido a los fuertes estrenos de Toy Story 3, La saga Crepúsculo: Eclipse o Airbender, el ultimo guerrero, su total terminará en unos, aún así, esplendidos 170-175 millones. Por su parte, la citada Toy Story 3, sin tanta competencia, podría haber llegado a los 450 millones, pero todo parece indicar que su total estará rozando los 400 millones. Lo que servirá, no obstante, para convertirse en la más taquillera del año por allá con (casi) total seguridad; Parte del mayor desgaste de los muñecos cabe encontrarlo esta semana en un estreno que ha dado la sorpresa, Gru, mi villano favorito. Y es que, la pequeña (ha costado 70 millones) propuesta animada de Universal, se ha hecho con 54 millones en sus tres primeros días, superando en un 30% las previsiones. Alejada de tanto estreno familiar y adolescente llegó a las pantallas Predators, el esperado proyecto con guión de Robert Rodríguez que, aseguran, devuelve a la saga la esencia perdida de la primera entrega. No sé si esto será cierto, pero los espectadores han comprado entradas dentro de lo previsto. En su primer fin de semana ingresa 24 millones, que no está nada mal con un presupuesto muy ajustado de 40 millones. Por lo demás, Eclipse desciende algo más del 50% y acumula casi 240 millones, y Airbender hace caso de las opiniones negativas cayendo casi un 60% pese a la ayuda del 3d, por lo que su resultado final podría ser de unos correctos 120-130 millones.


Los distribuidores serían los únicos en el país que rezaban para que España no pasase a la final del mundial de futbol. La taquilla lleva dando tumbos varias semanas, y solo ha respirado un poco de aire fresco con el espectacular arranque de Eclipse. Para el pasado fin de semana tenían lista para sentencia Shrek, felices para siempre, pero la final del mundial y la victoria de España han hecho mucho daño al ogro y sus compañeros de chistes malos. Tanto, que se ha tenido que conformar con 3,2 millones de euros durante el fin de semana, que ascienden a 3,9 millones si contamos el jueves. Un resultado un tanto mediocre para una franquicia que siempre se ha hecho con estrenos muy elevados, también por aquí. A no ser que pasado el revuelo del futbol remonte el vuelo, es poco probable que, ni con las entradas del 3d, consiga pasar de los 13 millones, unos cuantos menos de los esperados; El mal fin de semana ha afectado también a Eclipse, que desciende un abrupto 66% hasta los 1,7 millones, aunque su total ya es de 12 millones, lo que no está nada mal.

miércoles, 7 de julio de 2010

El libro de Eli (The Book of Eli, 2010)


Los hermanos Hughes son un caso curioso. Se nota que saben, y muy bien, como dirigir una película. Resumiendo, hay mucho talento en ellos. Sin embargo, no consiguen un guión con el que, unido a su talento tras las cámaras, surja una gran obra. No me malinterpreten. Ni Desde el infierno (From Hell, 2001) ni El libro de Eli son malas. Al contrario. Pero no pasan de ser buenas, y punto. No hay nada que exceda en calidad más allá de lo digno, lo bien hecho. En definitiva, de un buen trabajo. En otro caso esto sería más que suficiente, pero, como dije, se ve que hay más talento del que, por así decirlo, les han dejado mostrar. Han tardado nueve años en estrenar su nueva película. Según ellos, porque eligen muy meticulosamente lo quieren hacer. Si esto es así, ¿no había mejores guiones que el de El libro de Eli? Al fin y al cabo, se trata de un vehiculo de lucimiento para Denzel Whasington, gran actor que se luce una vez más. Su interpretación junto a la del villano de la función, unos esplendido Gary Oldman, son lo mejor de las casi dos horas del relato. Sin olvidar, obviamente, la labor de los Hughes, que dirigen las escenas de acción (pocas, pero efectivas) con una nitidez, un mimo y una exquisita planificación que se empiezan a echar de menos con tanto montaje epiléptico. La fotografia, la banda sonora, la dirección artística, el montaje…todo encaja a la perfección.


Ahora bien, ¿qué pasa con el guión? Pues pasa que, de un punto de partida interesante, va perdiéndose en el camino hasta confirmar las sospechas. Estamos, ni más ni menos, que ante un panfleto católico disfrazado de vistosa película de acción y ciencia ficción. Lo mismo que se le criticó a Travolta y su nefasta Campo de batalla: La tierra (Battlefield Earth, 2000) por ser un panfleto de la cienciología, podría decirse de las tramposas virguerías argumentales de El libro de Eli. La diferencia está en que aquella era mala, aburrida, hortera y desfasada, y la que nos ocupa es tan bonita, técnicamente hablando, tiene tan buenas interpretaciones, tan buena dirección, que uno piensa menos en el entramado. No obstante, esto es algo subjetivo, pues  los católicos, practicantes y todo eso, seguro que ven en el guión un alarde de genialidad. Cada uno a su rollo. Por mi parte, es de los pocos “peros” que le puedo poner a una película que en ningún momento puede tildarse de mediocre. Eso sí, la “chica de la peli”, Mila Kunis, es muy guapa, pero como actriz aún debe dar un par de clases.

Valoración (0 a 5): 3



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Eclipse, como era de esperar, arrasa con todo, pero Airbender consigue hacerla un poco de sombra


Impresionante fin de semana del 4 de Julio en Estados Unidos. Al menos en lo que a taquilla se refiere. Ya se sabe que para este puente, conocida fiesta por allá, los magnates de Hollywood luchan para estrenar sus propuestas importantes y sacar buena tajada. Este año han tenido la suerte de competir en tales fechas La saga Crepúsculo: Eclipse y Airbender, el ultimo guerrero (The Last Airbender). Ambas han salido victoriosas, cada una a su modo y dentro de sus pretensiones. El gran éxito de Eclipse ya se esperaba, y más con los apabullantes 68 millones de dólares que ingresó el día de estreno, que cayó en miércoles. Sumando los cinco días hasta el domingo su total es de 171 millones, que serán algo más de 200 millones cuando acabe la semana. Un éxito arrollador, similar al de su predecesora, La saga Crepúsculo: Luna nueva (The Twilight Saga: New Moon, 2009). En aquel caso, su total fue de 293 millones, y 709 millones en todo el mundo. Pese a que se prevén fuertes descensos para Eclipse en las próximas semanas, no lo tendrá difícil para superar dichas cifras. Tampoco puede quejarse M. Night Shyamalan con su nueva película, esta vez dirigida al mercado familiar y con salas en 3d. Y es que, Airbender ha superado las previsiones, que no eran del todo optimistas unos días antes del estreno, y pese a la fuerte competencia se ha hecho con unos notables 70 millones. Su estreno tuvo lugar el jueves, en el que ingresó 16 millones, y aunque los comentarios están siendo muy negativos, no ha sido inconveniente para que completase el fin de semana con buenos datos. Ahora, por mucho que descienda, parece tener asegurados los 140-150 millones al final del recorrido por Estados Unidos.

domingo, 4 de julio de 2010

La saga Crepúsculo: Eclipse (The Twilight Saga: Elipse, 2010)


La saga Crepúsculo se ha convertido, sobretodo con sus, hasta le fecha, dos secuelas, en un poderoso fenómeno social. No obstante, el traspaso al celuloide de las exitosas novelas de Stephenie Meyer despierta tantas pasiones como odios. Pasiones que despierta, a fin de cuentas, en el publico mayoritario al que van dirigidas: adolescentes, preferiblemente del sexo femenino. Ellas han respondido de forma espectacular a las tres películas, dejando ingentes cantidades de dinero en las taquillas. Por mucho que en cualquier rincón de Internet se puedan leer muchas opiniones negativas sobre éstas adaptaciones (y también sobre los libros), la realidad es que Crepúsculo (Twilight, 2008) gustó bastante a sus fans. De ahí que los 392 millones de dólares que amasó, alrededor del mundo, la primera entrega, se pasó a los, atención, 709 millones de la segunda, La saga Crepúsculo: Luna Nueva (The Twilight Saga: New Moon, 2009). Lejos de agotarse el fenómeno, la nueva entrega que nos ocupa ya se ha hecho, en sólo cuatro días en Estados Unidos, con 171 millones. Y aún queda por estrenarse la ultima parte, que llegará dividida en dos volúmenes y que se estrenarán con varios meses de diferencia y, posiblemente, en tres dimensiones. El triunfo comercial es más grande aún si se compara con sus presupuestos. Y es que, pese a que sus responsables sabían que contaban con un éxito en potencia, decidieron invertir exiguas cantidades de dinero en su producción: La primera costó tan solo 35 millones, que subieron a 50 millones en la segunda y, se estima, cerca de 65 millones en la tercera.


Para el aficionado al cine de vampiros “de verdad”, está claro que la saga Crepúsculo no causa ninguna expectación. Ahora bien, hay que intentar ampliar las miras. Más allá de que el relato se centre en amoríos imposibles y un tanto cursis entre vampiros, humanos, y ahora también hombres lobo, es un fenómeno dentro del género fantástico, el que atañe en este blog, que merece al menos el visionado para poder opinar con criterio. Curiosidad, también. No deja de ser la enésima versión camuflada del Romeo y Julieta de William Shakespeare, añadiendo elementos de género soft y algunas variantes como un triangulo amoroso. El porqué ha causado tanto jaleo esta historia se debe al mismo interés que siempre han suscitado en el espectador las historias de amor imposible llevadas a entornos épicos, o más o menos épicos. Ahí están, a parte del citado Romeo y Julieta, películas como Titanic (1997) o Avatar (2009), ambas curiosamente de James Cameron, y ambas taquillazos casi sin precedentes. La historia de amor que nos cuentan en Crepúsculo es ñoña, por momentos demasiado cursi y empalagosa para el que tenga cierta alergia al edulcorante, pero funciona en su justa medida. Cuando vi, sin esperar casi nada, la primera entrega, no puedo decir que me sorprendiera por ser una buena película, pues no lo es, pero si me resultó más amena y funcional de lo que creía. Aguanté sus dos horas sin problemas, y no me pareció insultante como muchas comedias y / o dramas románticos con adolescentes cursis de hoy en día.


La segunda parte pecaba de no tener nada que contar. Tan solo se encargaba de presentar a los hombres lobo, intuidos en la primera, y al personaje principal que saldrá de ellos. Mientras, la joven Bella sigue enamorada del vampiro Edward, e intentando controlar sus hormonas cuando ve al cachas Jacob (el hombre lobo). La dirección pasó de la mediocre Catherine Hardwike al mediocre Chris Weitz, por lo que, en ese sentido, la puesta en escena no notó mejoría alguna, aunque los efectos especiales, sin ser gran cosa, si mejoraron debido al leve aumento de presupuesto. La tercera, sin salirse de los esquelas manidos planteados en las otras dos, es algo mejor. La elección de David Slade cómo director es un acierto, aunque el responsable de Hard Candy (2005) y 30 días de oscuridad (30 days of night, 2007) se ha visto cohibido por los productores a la hora de soltarse y dirigir libremente. Una lastima, pues Eclipse contiene momentos más violentos y oscuros que las otras dos, pero no terminan de explotar. Siempre son los suficientemente light para no “herir sensibilidades”. Un personaje nuevo, el vampiro neófito que lidera un ejercito de, valga la redundancia, vampiros neófitos, podría haber sido un personaje de gran interés, aunque debido a la delicadeza con que se presenta no causa temor alguno. No obstante, es más interesante que los tres personajes principales, o al menos que los sosos Bella y Edward. Esa sosez hace que los innecesariamente largos diálogos románticos que tienen entre ellos resulten intrascendentes por aburridos. Aunque a las fans de los libros supongo que les sabrán al mejor caviar. En lo que mejora Eclipse, a parte de una mayor agilidad en el tempo narrativo a causa de un guión más climático (y no anticlimático, que es lo que sucedía tanto en Crepúsculo como en Luna nueva), es en la aportación de un humor a veces auto parodico, en la mayor presencia de unos secundarios muy correctos, poco utilizados antes, y en la puesta en escena de Slade en escenas puntuales. Sigue siendo insuficiente para calificarla como una buena película, pero es un “comienzo” apropiado para ver que puede hacer el nuevo director, Bill Condon, con las dos que quedan por estrenarse.

Valoración (0 a 5): 2



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Escueto teaser de Paranormal Activity 2

La primera recaudó cerca de 200 millones de dólares en todo el mundo, con unos cuantos miles de dólares de presupuesto. Por tanto, se convirtió en una de las películas de terror más rentables de la historia del cine, y un autentico bombazo que fue creciendo desde su gestación y paso por diversos festivales, en 2007, hasta su apadrinamiento por nada menos que Steven Spielberg y su estreno en salas comerciales el año pasado. ¿La película?, pues no es para tanto. Al menos, no para tanto bombo. Sea como sea, la secuela no se ha hecho esperar. Este mismo año (a Estados Unidos llegará en Halloween) la podremos ver en cines. Y a juzgar por el teaser que nos ocupa, no parece que sus responsables hayan querido variar mucho respecto a la primera: mantiene el esquema de falso documental, con cámaras grabando en distintos puntos de una casa y, supongo, acontecimientos sobrenaturales que amenizan la función. El director de la secuela es el desconocido Tod Williams, que obtuvo el encargo después de que Kevin Greutert, el de Saw VI (2009), no pudiera llevarla a cabo por tener que rodar en los mismos días…Saw VII, que casualmente se estrenará, en Estados Unidos, el mismo día que Paranormal Activity 2.


viernes, 2 de julio de 2010

Scar (2007)


Antes de nada, aclarar unas cosas respecto a la publicidad de Scar. En el cartel, al menos con el que se ha estrenado en España, se puede leer: “Si no pudiste ver Saw IV…”, “Terrorífico 3d” y “Número 1 en taquilla”. Bien, respecto a las dos ultimas frases, hay que avisar a los incautos. Primero, Scar es una película que llega nada menos que con tres años de retraso a nuestra cartelera. Por tanto, el 3d que quieren vender no es el actual, sino el aún cutre y barato que igual podría verse con las famosas y dañinas gafas con lentes de colores. A parte, el uso tridimensional aquí no está bien implementado ni tiene ningún motivo concreto más allá de conseguir estrenar el producto en cines. De no ser así, habría ido directa al video club, como tantas otras del estilo que salen cada año. Gracias a la tecnología tenemos banda ancha en Internet para poder verla, y además en buena calidad (al pasar tanto tiempo del estreno en su país de origen no es difícil conseguir una copia en Dvd) y no pagar los 12 o 14 euros que llegan a pedir por las entradas. Pues, amigos, os tomarían el pelo si vais con la idea del “terrorífico 3d”. Respecto a lo de número uno en taquilla…¿en qué taquilla? Suelo estar al tanto de las recaudaciones, y ni en Estados Unidos ni en Inglaterra, y dudo que en países ajenos, sé si quiera si la llegaron a estrenar en cines. Así que, más allá de su pase en algún que otro festival especializado, esa frase publicitaria es una vil mentira. Aclarado esto, pasemos a hablar de la película en sí.


Había oído y leído cosas muy malas a cerca de ella. Aún así, llamarlo completismo, masoquismo o como queráis, tenía curiosidad por ver, en 2d, que sucedía en sus ochenta minutos. Pues bien, en realidad, no es tan mala como esperaba. Tampoco es buena, obviamente. Tal vez sea que tantos malos comentarios redujeron mis expectativas bajo cero. Tal vez, con las expectativas tan bajas es cuando se puede disfrutar un poco de películas de este tipo. Sea como sea, con sus limitaciones, con su guión previsible o sus interpretaciones funcionales, me ha resultado entretenida. Y esto lo digo porque ando con bastante sueño y no he cerrado los ojos durante el visionado. Es un punto a su favor. No hay mucho que comentar sobre su entramado, pues básicamente es un slasher del montón, más o menos dirigido de forma correcta, con algunas dosis de gore (sobretodo en el desenlace), con factura curiosa para su poco presupuesto, y el interés de ver que carajo pasa con la carrera de Angela Bettis, esa actriz que sorprendió en la notable May (2002) pero que, hasta ahora, se ha dedicado a perderse entre bodrios. Scar, dentro de esos bodrios, al menos, como dije, me ha mantenido despierto.

Valoración (0 a 5): 2



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Paranormal Entity (2009)


La fecha de lanzamiento de esta película puede llevar a equivocación. Todos sabemos que la exitosa Paranormal Activity llegó a los cines el año pasado. Ahora bien, en realidad, su estreno “no comercial” fue muy anterior, en diversos festivales, a partir del 2007. Como veis, Paranormal Entity si corresponde a 2009, por lo que no hay debate posible en torno a cual salió antes, cual copio la idea, la estructura ni nada por el estilo. La que nos ocupa es un exploit en toda regla de aquella, empezando por el cartel. No obstante, hay diferencias entre un exploit de Paranormal Activity y uno de, por ejemplo, Tiburón (Jaws, 1975). Cuando salió aquella maravilla de Steven Spielberg, muchos directores de menor talento y con medios ínfimos quisieron ganar dinero de su éxito, con series b y z muy chungas, aunque algunas divertidas. Pero, pasado el revuelo, admitámoslo, ¿qué tenía en realidad Paranormal Activity? Los actores no eran especialmente brillantes, ni la puesta en escena lo efectiva que podía haber sido. Los momentos de terror, pocos, funcionaban a medias excepto alguno puntual. No había nada de especial, vaya. Su gran éxito comercial fue consecuencia de una mezcla de suerte e ingeniosa publicidad. Algo que, de haber ido de la mano de la que nos ocupa, y también de haber salido antes, podría hacernos estar considerando a ésta dicho bombazo económico. Porque, ¿a caso es Paranormal Entity peor que aquella?, ¿ a caso las interpretaciones son peores, las escenas de terror están peor resueltas o los medios son más escasos?


Como bien apunta el titulo, Paranormal Entity no sólo es un rebufo de Activity, sino también, a su modo, de la correcta El ente (The Entity, 1981). Los cambios introducidos son los siguientes: aquí tenemos a una familia en lugar de una pareja, y se pasa de la dosificación pausada del terror de la película del 2007 a una exposición bastante más explicita y rápida de los hechos sobrenaturales. Si en aquella teníamos que esperar hasta la mitad del metraje para ver como sucedía algo más que el leve movimiento de una puerta, en la actual a los diez minutos están sucediendo fenómenos más obvios y ruidosos. Luego ya, habrá quien prefiriera la contención a la explicito, pero en líneas generales, las intenciones (y resultados) son parecidas. Un falso documental, pretendidamente real (ya se sabe, la grabación, dicen, fue encontrada en la casa después de lo sucedido, y es la primera vez que se muestra a los medios). Hay un espíritu, pero sus intenciones parecen ser sexuales. Quiere abusar de la hija, una joven de 19 años. Y esto, obviamente, nos lleva a la citada El ente. No hay más que rascar de ella de lo que podemos esperar antes de verla. A quien le inquieten este tipo de películas, no tiene porque pasar menos miedo que con Paranormal Activity o, qué se yo, El proyecto de la bruja de Blair (The Blair Witch Project, 1999). A quien no le hagan gracia, pues ésta tampoco se lo hará. A no ser que sea de los que prefieren cantidad y, como dije, explicitud. Pese a que en conjunto no haya mucho que destacar, hay que reconocerle determinados momentos conseguidos, sobretodo el desenlace, más impactante y mejor realizado que el de su principal "fuente de ideas".

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